Ya «semos» europeos

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

Juan Manuel Serrano Arce | Europa Press

28 oct 2020 . Actualizado a las 09:35 h.

Tan conscientes debíamos de ser de nuestras trapalladas horarias que en el año 2003 se creó una comisión con un nombre tan surrealista como avergonzado, la Comisión para la racionalización de los horarios españoles, con la que se pretendía meter mano a nuestra original forma de organizar el tiempo, un despendole teórico del que en el fondo nos sentíamos muy orgullosos. El mayor indicio de que nunca hubo intención alguna de cenar a las seis como los europeos fue la creación misma de la comisión; ya se sabe que es el camino más recto para que algo resista para siempre. Ha tenido que arrasarnos una Pandemia para empezar a adaptar el momento de la ingesta al ritmo Schengen, lo que demuestra que el spaniard way of life era de una resistencia mayúscula y que su ausencia de racionalidad chocaba con sus sonoras proyecciones hedonistas. El toque de queda (sorry, Sánchez, la «restricción de movilidad nocturna», según su más contemporánea propuesta) nos va a sentar a cenar a la hora a la que antes concluían las mejores sobremesas. Será la prueba más explícita de que Todo Esto nos ha cambiado para siempre.

Así que convergemos en horarios pero divergimos en casi todo lo demás. Lo más doloroso ha sido averiguar que la joya de la corona tenía corazón de baratija. Las inversiones comparativas en sanidad lo demuestran. Treinta sanitarios por cada mil habitantes frente a los setenta de Alemania; 3.323 euros de gasto por habitante frente a los 5.986 de Alemania; 9,7 camas de uci por cada cien mil habitantes frente a las 33,9 de Alemania. Mejor seguir cenando a las once y ser alemanes cuando el achuche apriete.