¿Estamos preparados para una segunda oleada de fusiones?

Alberto Vaquero García PROFESOR TITULAR DE ECONOMÍA APLICADA. GRUPO GEN DE INVESTIGACIÓN-UNIVERSIDAD DE VIGO

OPINIÓN

13 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace algunos años, cuando se produjo la primera gran oleada de fusiones bancarias, el panorama financiero que conformaban las entidades crediticias en España era muy diferente del que observamos en la actualidad. El número de bancos superaba la docena y en cada provincia había prácticamente una caja de ahorros. Nuestro sistema financiero presentaba una atomización preocupante y esto provocó una fiebre por las fusiones, especialmente para las cajas de ahorro.

Luego pasó lo que todos conocemos con Bankia. No hace falta ser economista para saber que, si dos o más entidades financieras con problemas se unen, lo que posiblemente saldrá es otra con problemas mucho mayores. Todos tenemos todavía en mente lo que supuso esta situación y lo que nos costó a los contribuyentes, a pesar de que nos dijeron que no iba a suponer ningún esfuerzo al erario público. Bankia supuso una aportación pública neta de 21.000 millones de euros. Y no fue el único caso.

La situación ahora es muy distinta. La señalada atomización bancaria ya no se produce y nos estamos encaminando hacia una banca cada vez más oligopolizada, sobre todo si tenemos en cuenta la situación a nivel regional y, sobre todo, provincial. De producirse la fusión entre Bankia y CaixaBank, la entidad resultante sería la primera del país y la décima a nivel europeo. Si esto fuera así, tres entidades controlarían la mayor parte del ahorro de este país: Bankia-CaixaBank, Santander y el BBVA.