Manifestaciones psiquiátricas y neurológicas del covid

Daniel Hernández, Patricia Fernández EN LÍNEA

OPINIÓN

Ricardo Rubio

07 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La pandemia por el covid-19 está suponiendo un nuevo tipo de estresor a nivel global con características diferenciales. Es frecuente su comparación con estados de guerra o conflictos internacionales. Sin embargo, en esas circunstancias el enemigo es fácilmente reconocible, mientras que la amenaza vírica durante la pandemia puede estar en cualquier sitio y contagiarla cualquier persona. También ha sido comparada con desastres naturales, como tsunamis o terremotos, pero en esos casos las emergencias estaban localizadas en un área y un tiempo específico, mientras que la situación actual es a nivel global y se desconoce todavía el período temporal que abarcará. Hasta el momento actual sabemos que es un virus que afecta, principalmente, al sistema respiratorio y que puede ser mortal. No obstante, el potencial de afectar a otros órganos del cuerpo humano está cada vez más constatado.

A principios de abril, un grupo de investigadores japoneses publicaron el primer caso de meningoencefalitis asociado al virus SARS-CoV-2. Este hallazgo alertó de las posibles características neurotrópicas del virus, es decir, de la capacidad del virus de afectar al sistema nervioso central, y de las consecuencias a nivel neuropsiquiátrico. Desde entonces la evidencia científica sobre ese tema se ha incrementado con la publicación de numerosos artículos científicos al respecto.

La anterior pandemia del 2002-2003 por el SARS-CoV ya puso de manifiesto esa capacidad que tenía el virus de afectar al sistema nervioso central, existiendo estudios que objetivaban la presencia de restos del virus en la mayoría de autopsias cerebrales. Y, teniendo en cuenta que el coronavirus actual comparte hasta un 79 % de coincidencia genética con el de aquella pandemia, no es de extrañar el potencial neuroinvasivo que parece mostrar.