¿Qué portátil me compro?


Con el inicio del curso escolar muchas personas aprovechan para renovar su portátil. Ahí van algunos consejos.

1. Si su ordenador todavía está en buen estado y el único problema es que se ha quedado un poco lento, cambie el disco duro (HDD) por uno de estado sólido (SSD). Son cinco veces más rápidos, le parecerá que está estrenando portátil y se ahorrará una cuantiosa inversión. Su precio fluctúa y actualmente han bajado un poco debido a la menor demanda derivada de la pandemia del covid-19.

2. Almacenamiento y RAM. Son dos componentes que puede sustituir cualquier usuario fácilmente y sin conocimientos de informática, basta con retirar unos pocos tornillos. Así que si el ordenador tiene poca capacidad o memoria RAM no se preocupe, puede ampliar ambas más adelante. En el caso de la RAM es importante que no esté soldada en placa (una solución común en los equipos ultradelgados, para ahorrar espacio) y que disponga de slots o ranuras libres que permitan insertar nuevos módulos.

3. Pantalla. Más que la resolución (Full HD puede ser suficiente, no hace falta que sea 4K) hay que fijarse en el tipo de panel: los IPS y OLED tienen mejores ángulos de visión —hasta 179 grados—. Las pantallas mate son mejores para exteriores o donde hay mucha luz, porque las glossy o brillantes reflejan todo, aunque estas últimas son más apropiadas para reproducir películas o fotos con colores vibrantes. Y las táctiles pueden ser una buena opción para personas mayores que no se acostumbran a trabajar con el ratón o el touchpad.

4. Procesador. Intel ha sido la referencia durante muchos años, pero la última generación de chips AMD Ryzen ha conseguido superarlos en rendimiento. Los procesadores más potentes (por ejemplo, Intel i7 o i9) también exigen mayor refrigeración, así que el ventilador se activará más a menudo, lo que puede ser molesto. Si no necesita grandes requerimientos, mejor un i3 o i5. Y un detalle: cuando el número del chip acaba en U significa ultravoltaje, por lo que es menos potente. La velocidad de reloj (se expresa en GHz) también indica una menor o mayor capacidad de proceso.

5. Tarjeta gráfica. Si el portátil es para trabajos de CAD (diseño gráfico, arquitectura, ingeniería...) o para gaming, mejor que lleven una GPU dedicada con 2 GB o más. En cualquier caso hay que recordar que los videojuegos exigen cada vez mayor procesamiento gráfico, por lo que lo que es válido para un año puede ser insuficiente para los nuevos títulos que aparezcan en los siguientes.

6. Teclado. Conviene ir a una tienda y probarlo, ya que algunos portátiles tienen las teclas muy juntas y con poco recorrido, lo cual perjudica a la hora de escribir. Si vamos a usarlo mucho en interiores (clases, conferencias, presentaciones...), que sea retroiluminado.

7. Cámara. Un elemento que cobra importancia ante la educación no presencial y el auge de videoconferencias y webinars. Como mínimo que tenga resolución HD (720p). Y un mecanismo para ocultarla cuando no la usamos y asegurar así la privacidad: los portátiles de Lenovo cuentan con una tapa retráctil (ThinkSutter) y los de Huawei esconden la cámara debajo de una tecla, aunque este último sistema no permite variar la altura del objetivo como sí ocurre cuando está situado encima de la pantalla. Un consejo: si quiere que su imagen no aparezca oscura, procure que la habitación no esté excesivamente iluminada y por supuesto no se ponga nunca de espaldas a una ventana.

8. Batería. Ocurre como con el consumo de los coches: depende del uso que le dé al portátil. Cuanto más potente, más brillo en la pantalla, más programas abiertos y más tiempo esté navegando por Internet a través de la red WiFi, la autonomía será menor. Para conservarla, aplique un modo de energía económico o reduzca el brillo a la mitad.

9. Conexiones. Algunas marcas, como Apple, son especialmente rácanas y solo ofrecen un USB-C en determinados modelos. Pero, al igual que ocurre con el disco duro y la RAM, tiene fácil solución: por 20 euros o menos se puede adquirir un adaptador con varios puertos USB, salida HDMI, Ethernet, jack de audio y lector de tarjetas. Si vienen de serie, pues mejor.

10. ¿Portátil clásico, convertible, de gaming? Hay que tener muy claro el uso que se le va a dar. Los convertibles o 2 en 1 son muy atractivos, al poder girar la pantalla 360 grados y poder escribir con lápices digitales sobre ella. Pero no son tan ligeros como una tableta y el sistema operativo Windows (y los programas y aplicaciones) no están tan preparados para el uso táctil como iOS o Android. Dispositivos como el iPad o Microsoft Surface pueden incorporar un teclado muy avanzado (incluso retroiluminado, como el nuevo Magic Keyboard de Apple), pero nunca será igual que uno tradicional. Los portátiles para juegos son muy pesados, así que no son la mejor opción para movilidad. Y por último, prestar atención al material de la carcasa (las que tienen un acabado gomoso soportan peor el paso del tiempo y suelen ponerse pegajosas), a las bisagras y el mecanismo de apertura y cierre, y al tamaño de la fuente de alimentación, si vamos a transportarlo a menudo.

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