Incertidumbre en las aulas

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

Óscar J.Barroso

24 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El principio de incertidumbre de Heisenberg tiene aplicación en el mundo de las partículas atómicas y subatómicas. Para localizar un átomo, es necesario iluminarlo, debido a lo cual adquiere energía, aumenta su velocidad y ya no está en donde estaba. Aparece así la idea de incertidumbre, una de las características de la Física Cuántica.

La Conselleira de Educación de la Xunta ha dicho, refiriéndose al 2020-21: no es un comienzo de curso fácil porque está lleno de incertezas (incertidumbres) (La Voz, 22-8). Efectivamente, no es nada fácil porque las circunstancias de la pandemia van a influir de modo significativo en el devenir del próximo curso académico. Por eso, más que nunca, la planificación inicial y el análisis de las posibles variaciones y desviaciones han de ser estudiadas con detenimiento para eliminar, en lo posible, todas las incertidumbres.

La vuelta al confinamiento puede hacerse realidad. Para borrar la incertidumbre, hay que formar a los profesores para que sepan impartir clases on line.

El final del curso pasado se salvó con el esfuerzo ímprobo de docentes y discentes. Además, es necesario asegurarse de que todos los alumnos dispongan de ordenadores adecuados y de líneas con capacidad suficiente para seguir con eficacia las clases on line.

En definitiva hay que dejar la incertidumbre para el mundo cuántico y convertir las incertidumbres educativas en certezas bien planificadas y organizadas.