El despertar de la sociedad

OPINIÓN

22 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Galicia, al igual que España, tiene que afrontar importantes y graves problemas derivados de las brechas de desigualdad. Se exigen nuevos servicios públicos y, sobre todo, se reivindica el mejorar los existentes. Al tiempo, se reclama definir los nuevos marcos de negociación público-privado y fijar las cuotas de sustitución y de reemplazo de las infraestructuras y equipamientos relativos a determinados servicios públicos imprescindibles y con necesidades crecientes. De no acometerlos de inmediato, se corre el riesgo de quedarse atrás en relación a otras regiones del mundo.

Son precisos cambios estructurales. Antes, así está recogido en los manuales de la época, «los presidentes decían lo que iban a hacer y todo el mundo les obedecía». Ahora, se ha producido -afortunadamente- una situación de cambio social; y la gente exige a los gobernantes mejores servicios públicos y más oportunidades para todos y por igual.

Las demandas vinculadas a la educación, salud, pensiones, prestaciones asistenciales y servicios sociales son cada vez mayores. De una parte, porque las existentes se muestran insuficientes para los actuales requerimientos; y, de otra parte, porque se puede mejorar tanto la calidad de los servicios como el acceso a los mismos.