«La gripe siempre vuelve»

Raimundo García Paz FIRMA INVITADA

OPINIÓN

Mike Segar | Reuters

14 ago 2020 . Actualizado a las 09:34 h.

«Ha vuelto la gripe -dijo doña Manolita, atemorizada, queriendo que la consolasen los demás de su miedo; porque los pánicos se esparcen y se siente la voluptuosidad de propagarlos y padecerlos-».

En su obra La quinta de Palmyra, publicada en 1923, Ramón Gómez de la Serna nos aporta las reflexiones que suscitaba la gripe a los contertulios de su protagonista femenina. Ambientada en el «apartamiento arcádico de Portugal», narra la vida de una dama y sus consecutivos amantes -amiga lesbiana incluida- en una finca, cuya fisonomía retrata con pinceladas decadentes el autor de las Greguerías, quien adquirió poco después su propio chalé en Estoril, que bautizó como El ventanal.

Periodistas e investigadores han buceado estos días en los testimonios literarios y artísticos que relataron hace un siglo los efectos del virus H1N1, constatando que apenas dejó huella en las bellas artes. Una de las excepciones que confirma la regla es el capítulo Las visitas de la novela ramoniana. En esas páginas, el anciano don Mariano recuerda a Palmyra Talares y a su séquito que «la gripe siempre vuelve (…) no hay nada más sutil ni de que pueda uno defenderse menos». Tres oleadas sucesivas convirtieron en mortífera a la mal llamada «gripe española» de 1918.