Hidroalcohólicos anónimos

Manuel Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

Ricardo Rubio

23 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hola, me llamo Paco y soy hidroalcohólico. Confieso que llevo una semana sin apenas usar hidroalcohol. ¡Bien!, dicen los compañeros de terapia. Es un éxito respecto a mi situación anterior, porque, en el momento álgido de mi adicción, me daba un chute de gel hidroalcohólico en 30 o 40 establecimientos con envases a la entrada. Creo que ya estoy próximo a la rehabilitación. ¡Bien …,! Es un ejemplo hiperbólico de obsesión hipocondríaca por la desinfección. El agua y jabón adecuadamente aplicadas, remueven perfectamente los virus SARS-CoV-2, porque tienen una cubierta lipídica (grasa) que se elimina con jabón. El gel hidroalcohólico se usa para detener la propagación de gérmenes. El alcohol elimina bacterias, tiene actividad antivírica, es fungicida y actúa con rapidez. Para que sea efectivo hay que aplicar el producto en la palma de una mano, frotar ambas manos entre sí y refregar el producto sobre la superficie de las manos hasta que se seque.

La composición estándar de un gel hidroalcohólico es: 80 % de etanol (alcohol etílico, el alcohol del vino, cerveza, etcétera), 1,45 % de glicerina, 0,125 % de agua oxigenada y 18 % de agua destilada. El etanol puede sustituirse por otros alcoholes. Los dermatólogos desaconsejan el uso de gel hidroalcohólico en la playa porque puede provocar quemaduras (La Voz, 17-6).

Con todos mis respetos a las asociaciones de alcohólicos anónimos y a su labor.