Salven la hostelería


Entre todas las conversaciones que tenemos estos días, se habla mucho de cómo y cuándo será la vuelta en el sector de hostelería, de cómo se reactivará el turismo en un país que ha hecho su apuesta en vivir de esta actividad. De ella comen muchas familias, y no se puede medir igual en las islas o la costa de Andalucía, que en Badajoz, o el interior de Galicia. No deberíamos tener prisa, por mucho que nos apremie, el salir a disfrutar con nuestra gente de unas cañas o vinos con sus tapas. La vuelta aún debería estar lejos, y bien pensada, ya que si precipitamos la apertura con medidas como las que se están barajando, con restricciones de aforo y distanciamiento social, llegará la puntilla para muchos negocios. La hostelería con distanciamiento social no va a funcionar.

Las empresas del sector están cerradas, y lo están pasando mal. Pero su apertura con las medidas que se están sugiriendo es condenar a la gran mayoría a un cierre definitivo, especialmente los locales más pequeños o con gran afluencia (bares, pequeñas cafeterías, pubs, discotecas…) Si la distancia social entre clientes, y entre clientes y personal, tiene que ser de dos metros, abrir se convierte en algo sencillamente inviable, cuando además el local tiene que tener un límite de aforo del 30 %. En la mayoría de los casos, la empresa no es rentable, en algún caso, incluso, será más caro abrir que echar la persiana. A no ser que asumamos un cambio de modelo de sociedad radical, a no ser que asumamos que ya nada va a ser lo mismo en nuestra forma de relacionarnos con los demás, y a no ser que asumamos un cambio drástico en nuestros hábitos de consumo, y será entonces cuando asumiremos que un 50 % de los locales de hostelería simplemente desaparecerán, dejando un reguero de víctimas enterradas económicamente; pequeños empresarios y autónomos condenados a ver morir sus negocios, su medio de vida y subsistencia, y en muchos casos su sueño… Todo esto recordando que la gran mayoría están cerrados ahora aplicando un ERTE de fuerza mayor con un compromiso de mantenimiento de empleo de 6 meses. Abordar una apertura con medidas de distanciamiento social para la gran mayoría es una condena. Habrá que buscar fórmulas, fórmulas que protejan a los más vulnerables, fórmulas que nos permitan salvar vidas y negocios, fórmulas que protejan a los que generan más del 6 % del PIB y emplea a 1,7 millones de personas, y dan soporte al turismo, que representaba un 12 % de PIB y un 13 % del empleo en España. No podemos dejarlos tirados. La hostelería es el termómetro de nuestra sociedad, y algunos queremos que siga siéndolo.

Por Lucía Trenor Secretaria general de Servicios de CC.OO. Galicia

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