El paseo de los imbéciles


He de reconocer que desde el momento en que la mayoría se lanzó desesperada a por el papel higiénico entendí que este confinamiento iba a dar mucho de sí. Y estirando, estirando, la picaresca de algunos ha terminado por generar una sección en la Red que bien podría titularse Vídeos de primera, como aquel programa que presentaba Alfonso Arús. Se trata, en realidad, de mostrar cómo la imbecilidad de algunos seres humanos se agiganta en las más terribles circunstancias, para visibilizarse, eso sí, entre meme y meme. Porque esta idiotez necesita hacerse viral enseguida. Por eso hay retos de imbéciles lamiendo váteres mientras la gente se muere; y por eso hay graciosos que organizan fiestas mientras los demás estamos recluidos en nuestras casas. El bien común es un chiste que a muchos se la trae floja incluso cuando el riesgo es enorme como ahora. He visto en la Red de todo: personas disfrazadas de Tiranosaurio Rex para bajar a la calle, otras que pasean perros de peluche, otras que pasean estufas, otras que se anuncian clandestinamente para bajar a la acera a los perros de los vecinos... Me han contado que una señora circula con los rollos de papel higiénico recién comprados por si la para la policía. Y la última tendencia, anuncian, es moverse por la ciudad con el pan debajo del brazo. Definitivamente, el mundo está lleno de idiotas. El ser humano es así.

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