Merkel se queda sin sucesora

Yashmina Shawki
Yashmina Shawki CUARTO CRECIENTE ESTADO BETA

OPINIÓN

CLEMENS BILAN

12 feb 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El transcurso del tiempo desgasta. Envejece a las personas, a los seres vivos y a todo lo que nos rodea. Pero, también desgasta a las entidades. Los partidos políticos no son una excepción. Como toda organización humana cobran brío o languidecen en función de sus dirigentes e ideólogos amén de las circunstancias históricas, políticas y económicas en las que se encuentren. Así, el desgaste y la necesidad de un reajuste se está cobrando su peaje en la CDU -la Unión Demócrata Cristiana- en Alemania, el partido que Angela Merkel ha presidido desde el 2000 hasta el 2018, cuando anunció que no se presentaría a la reelección tras los malos resultados en las elecciones en Hesse.

Su sustituta, la ganadora en las votaciones a dos vueltas dentro del partido en diciembre de ese mismo año, Annegret Kramp-Karrenbauer, no ha durado mucho. La expresidenta regional del Sarre y actual ministra de Defensa de Alemania accedió a la presidencia de la CDU con el respaldo de Merkel, pese a las reticencias del ala más conservadora del partido. Sin el carisma de su antecesora ha presentado su renuncia tras la crisis desatada en el land de Turingia como consecuencia del acceso a la presidencia regional del candidato liberal Thommas Kemmerich con el apoyo del partido ultraderechista, Alternativa por Alemania o AfD.

El pacto de Kemmerich con la AfD hizo saltar las alarmas al romper el acuerdo de todos los partidos democráticos alemanes de mantenimiento de un «cordón sanitario» para impedir el acceso de los neonazis al gobierno en Alemania o en alguno de los länder. La crítica a este acuerdo tanto por Merkel como por gran parte de la opinión pública y los políticos alemanes ha provocado la dimisión de su delfina Kramp-Karrenbauer y de Kemmerich. La nefasta gestión de estos obligará a la celebración de nuevas elecciones en Turingia y en la CDU. En las primeras, el partido de CDU teme, con razón, un batacazo electoral, en las segundas veremos si Merkel vuelve a apoyar a algún candidato que revitalice el partido y lo saque del desgaste de las últimas dos décadas.