Un receso antes del último episodio


La Pascua Militar es una ceremonia de orgullo patriótico que instauró Carlos III en 1782 para festejar un éxito, la toma de Menorca, invadida por los ingleses. Con la democracia, la cita se había convertido en un acto protocolario que rara vez daba grandes titulares. La explosión secesionista catalana devolvió al primer plano un acto tradicionalmente discreto. Y este 2020, en medio de las dos votaciones de investidura de Pedro Sánchez en el Congreso, eran muchos los que esperaban algún tipo de mensaje, más o menos críptico, del rey Felipe VI o de los generales, sobre el momento de inestabilidad política que vive España en los últimos meses.

No hubo tal mensaje. El Ejército español se mantiene como una de las instituciones más valoradas y no hay, ni por asomo, atisbo de actitud antidemocrática alguna en un colectivo que sufre en silencio algunos desaires y desprecios injustos.

El rey, y los generales, recordaron lo obvio. Que el Ejército español, y sus soldados, están y estarán al lado de la Constitución y del Estado de derecho. De perogrullo, pero necesario recordarlo tantas veces como sea preciso para evitar cualquier malinterpretación.

Nuestros soldados vigilan la transición pacífica en Afganistán o en Irak -estos días amenazadas por el enésimo estallido bélico de Donald Trump y las amenazas de Irán-. Luchan contra la piratería en el Índico y contra el tráfico de personas en el corazón de África. Vigilan el cumplimiento del acuerdo de paz en Colombia o se dejan la vida en el Sahel peleando contra la emergente influencia del Estado Islámico en una zona especialmente sensible para España. Por no hablar de la Unidad Militar de Emergencias, siempre presta a ayudar en la lucha contra los incendios forestales o a rescatar a las víctimas de las inundaciones.

Nuestros soldados son, en resumen, un ejemplo de trabajo en silencio, cooperación y esfuerzo en defensa de los intereses colectivos por encima de los caprichos individuales. Es quizá el mejor ejemplo que puede dar la Pascua Militar a nuestros políticos. Anteponer el bien común a las peleas por los sillones debería ser la bandera de todas las fuerzas a partir del mediodía de este martes, cuando Pedro Sánchez sea por fin investido y se ponga fin a 253 días de Gobierno en funciones.

La recepción de ayer fue un receso antes de la verdadera batalla que espera al nuevo Gobierno desde ahora. La unidad será el desafío. De Sánchez. De Iglesias. Y de los otros 348 diputados.

El encuentro entre el rey Felipe VI y Pedro Sánchez a pocas horas de que el líder socialista consume hoy el encargo del monarca de formar Gobierno era esperado con expectación tras los graves incidentes registrados en el Congreso en la primera votación de investidura. Diputados de las bancadas del PP, de Vox y de Cs profirieron insultos contra la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, que atacó la figura del monarca, y reprocharon luego a Sánchez que no saliera en defensa del jefe del Estado tras las descalificaciones recibidas. El saludo entre el rey y el presidente del Gobierno en funciones se produjo en un ambiente de total cordialidad minutos antes de que comenzara la celebración de la Pascua Militar. Sánchez esperó la llegada del vehículo de Felipe VI junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el de Interior, Fernando Grande-Marlaska. A su llegada, le estrechó la mano e intercambió unas breves palabras con él y con la reina doña Letizia antes de asistir a la a la interpretación del himno nacional, previa al acto, tras la que se escucharon vivas al rey y a España. Durante la celebración, la tensión a 24 horas de ser investido como presidente se reflejó en el rostro de Sánchez, que mantuvo un semblante serio en todo momento. En un mensaje en Twitter, el líder socialista dio las gracias a las Fuerzas Armadas y aseguró que España está «orgullosa» de su «compromiso, profesionalidad y entrega siempre al servicio del pueblo español».

Por Ambiente Un saludo esperado

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
11 votos
Comentarios

Un receso antes del último episodio