Pedro Sánchez y la última cruzada

Laureano López
Laureano López CUMBREDELCLIMA

OPINIÓN

Chema Moya | Efe

11 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

No es lo mismo posar para la foto con Harrison Ford que con Gabriel Rufián «y sus secuaces», que diría Indiana Jones. Mientras su gente de confianza avanzó con ERC en «fórmulas para encauzar el conflicto» en Cataluña —quién sabe qué quiere decir esto, o mejor no saberlo—, Pedro Sánchez acudió feliz a una especie de fotocol en la cumbre del clima. En funciones o no, en los asuntos importantes hay que estar, y el cambio climático es muy importante. Otra cosa es que las cumbres suelan acabar en montículos. En todo caso, Sánchez, del que podemos intuir por esta imagen que no es menos fan del actor que la ministra Teresa Ribera, encontró por fin un motivo para sonreír. Como si la sola presencia de Indiana Jones en Madrid garantizase que la película Gobierno de España va a tener un final feliz. Lo cual quiere decir que Sánchez no sabe, o no quiere saber, que una cosa es la ficción y otra la sediciosa realidad.

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PSOE y ERC concluyeron su tercera reunión oficial de cara a allanar la investidura de Pedro Sánchez, para la que resulta crucial la abstención de los independentistas, con la difusión de un comunicado conjunto en el que constatan «avances en la definición de los instrumentos necesarios para encauzar el conflicto político», término para referirse al desafío secesionista en Cataluña abrazado por Ferraz ya en el anterior encuentro y que vuelve a aparecer en la nota distribuida tras el encuentro de ayer.

Esquerra sigue reclamando una mesa de negociación «de igual a igual» entre el Gobierno central y el Ejecutivo autonómico en la que se aborde la celebración de una consulta por la independencia como requisito para inhibirse en la votación de investidura y permitir a Sánchez renovar en la Moncloa. El PSOE se remite a la comisión bilateral rescatada por Sánchez como el marco más adecuado para este diálogo entre Gobiernos, pero a Esquerra no acaba de convencerle y quiere más. Una posible solución apuntada ayer es la creación de una nueva comisión con el visto bueno de la mayoría de la Cámara Baja que se centre exclusivamente en la cuestión territorial.

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