As Pontes, la enésima puñalada a Ferrolterra

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón LA GÁRGOLA

OPINIÓN

César Toimil

28 sep 2019 . Actualizado a las 09:49 h.

Derechos de emisiones, la cesta energética, más de 200 millones de euros para que la central de Endesa en As Pontes rebajase más su contaminación y que ahora se antoja que no han servido para nada... ¿Quién le explica todo este despropósito a los ponteses? Plantilla directa, auxiliares, sector del camión, tiendas, bares, supermercados, hostelería, jóvenes, mayores... ¿Quién va a dar la cara?

Ferrolterra ha recibido en As Pontes su enésimo mazazo. Porque en la villa minera el inicio del cierre de la planta térmica duele como una puñalada trapera. Y porque ese dolor se hace extensivo a todo un territorio que, una y otra vez, ve cómo se le cercenan las posibilidades de sacudirse la dependencia del sector naval y diversificar su tejido productivo. Así, desde luego, no se puede. Ese cierre extenderá sus negativos efectos a otros muchos sectores económicos y sociales. Que no se engañe nadie.

Madrid, Bruselas... Oigan, ¿y As Pontes? ¿Por qué tienen que sufrir este varapalo sus vecinos de este modo? Piden sus ciudadanos, con toda la razón, una transición ecológica justa. Que haya cantimplora de agua para andar el camino hacia el futuro con coherencia y la necesaria pausa. Sin heridas. ¿Se puede hacer? Claro que se puede hacer, pero parece que a esta orgullosa esquina del norte de Galicia no se le hace ni una sola concesión. Todo lo contrario.