Sexualidad en la era de Internet (sin nostalgias)

Ricardo Fandiño y Vanesa Rodríguez EN LÍNEA

OPINIÓN

13 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya hace tiempo que sabemos que niños cada vez más pequeños acceden a contenidos pornográficos a través de Internet. Más allá de la alarma social que esta cuestión pueda llegar a generar, conviene acertar en nuestro análisis, para después proponer soluciones.

La sexualidad es un elemento esencial en la construcción de la identidad de cualquier persona y es por ello que debemos otorgarle el protagonismo que le corresponde. Nuestras y nuestros jóvenes necesitan saber del mundo de las relaciones, los afectos, el respeto por el otro y por la diversidad, de la normalidad de los miedos, de la bondad de las dudas y de la maravilla del placer compartido. 

En este tema poco nos aporta la nostalgia del pasado. Hemos de reconocer que a la educación sexual nunca le hemos querido prestar demasiada atención ni en la escuela, ni en las casas, y que a través del silencio hemos educado en lo prohibido y lo secreto. Demasiadas veces los adultos han abordado este tema más por fuerza que por ganas. Se les hablaba a los jóvenes algo sobre fisiología, algo sobre riesgos, y el tema de la sexualidad quedaba zanjado. El resto ya lo irían descubriendo ellas y ellos, poco a poco, más mal que bien. Eso es lo que hacían antes y eso es lo que ahora hacen, descubrir, buscar aquello que despierta su curiosidad.