Elisa y Marcela: esto es solo el principio


Me preguntan a menudo qué me impulsa a escoger una historia para llevarla al cine, y, aunque suene raro, lo cierto es que yo nunca tengo la impresión de escoger: la mayor parte de las veces siento que es la historia la que me atrapa a mí. La historia de Elisa y Marcela me atrapó. El libro de Narciso de Gabriel Un matrimonio sin hombre me iluminó. Y un recorrido por las aldeas donde vivieron me fascinó completamente.

Tengo mucho que agradecer a todos los gallegos que me han ayudadfirma invitadao en este camino: a Narciso de Gabriel, el primero; a Antón Reixa; a Zaza Ceballos y su equipo; a TVG; a la Xunta; a Roberto Leal (por hacer siempre honor a su nombre); a los niños maravillosos que salen en la película; a los habitantes de Celanova por la acogida fantástica; a las gentes de Pazos de Arenteiro; a Tamar Novas y a María Pujalte por su entrega; a Filamento, el mejor equipo de eléctricos con el que he trabajado nunca; a Sofia Oriana Infante por una increíble banda sonora, y a Rocío Santacruz y a Manuel Outumuro, por enseñarme a amar aún mas Galicia.

Sé que me dejo a mucha gente en el tintero, espero poder agradecérselo en persona algún día. De la misma manera que la historia de estas maestras gallegas me atrapó a mí, atrapó también a la compañía teatral La Panadería y estoy absolutamente convencida de que inspirará a otros artistas y creadores que darán su versión y su punto de vista sobre una historia inagotable, que puede interpretarse de mil maneras distintas. Me siento afortunada por haber tenido la oportunidad de dar mi versión sobre su peripecia y espero con ansia otras versiones, otros puntos de vista, otras Elisa y Marcela que no harán sino confirmar la validez universal de una historia que conmocionó al mundo y seguirá conmocionándolo. Al tiempo.

El matrimonio de Marcela y Elisa llega a Netflix

Elisa y Marcela, esto es solo el principio, artículo de Isabel Coixet

Por fin llegó el día. Desde hoy todos los usuarios de Netflix podrán conocer la historia que conmovió a la Galicia de comienzos del siglo XX. La película aterriza en la plataforma que está detrás de la producción dirigida por Isabel Coixet y protagonizada por Natalia de Molina y Greta Fernández. El largometraje se ha rodado en blanco y negro en varias localizaciones de Galicia como A Coruña, Santiago, Pontevedra, Dumbría y Celanova, entre otros lugares, y Cataluña.

La película se remonta en el tiempo hasta 1885, año en el que Elisa y Marcela se conocieron en la ciudad herculina, concretamente en la Escuela Normal de Maestras, donde las dos estudiaban Magisterio. La conexión que establecieron entre ambas terminaría por forjar una historia de amor prohibido en aquella época.

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Por Isabel Coixet Cineasta

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