El PP pierde (pero menos) en Galicia


Doble interpretación. Por un lado, es la primera vez que el PSdeG le gana unas elecciones al PPdeG, lo que abre un nuevo escenario, regando de optimismo a los socialistas de cara al futuro de la Xunta y amenazando con un cambio de ciclo. Por otro lado, es una evidencia que el PP gallego ha resistido con bastante dignidad dentro de lo que ha sido la debacle española.

Casado ha liderado un fracaso histórico de su partido. En su empeño por ser más papista que el papa en la derecha, en su acercamiento al Aznar más extremista, ese al que nadie le resiste la mirada, no ha alcanzado ni los setenta diputados, perdiendo más de la mitad de los que había logrado Rajoy en el 2016. Pero la hecatombe se ha paliado sensiblemente en Galicia, donde Vox no ha conseguido entrar y donde Ciudadanos obtiene dos escaños.

Y es que Feijoo se lo veía venir. Así se explica su perfil más que bajo durante la campaña electoral. Nunca se adivinó en él entusiasmo alguno con un PP más escorado que nunca hacia el extremo, cuando precisamente el éxito de Alberto Núñez Feijoo en esta comunidad ha consistido en construirse un personaje moderado, galleguista y más de nuestros tiempos que no este PP desorientado que no ha sabido encontrar el camino tras la aparición de VOX.

¿Qué papel jugará Feijoo a partir de ahora?

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos
Comentarios

El PP pierde (pero menos) en Galicia