Ana Frank no puede sonreír


Esta mujer no es Ana Frank. Ana Frank tenía 15 años cuando murió de tifus, fue asesinada, en el campo de concentración de Bergen-Belsen. Allí también fue asesinada su hermana Margot. Y su madre, Edith, en Auschwitz. Como ellas, seis millones de judíos, por el hecho de ser judíos, corrieron igual suerte. La mujer de la foto está viva y coleando. Es Elsa Artadi, portavoz de la Generalitat. Sonríe. Sonríe como solo ella y el señor que la acompaña sonríen. Con un gesto más arcada, más burla, que sonrisa. Sin dejar de sonreír, esta mujer publicó en Twitter una frase de Ana Frank -«No se nos permite tener nuestra opinión. La gente quiere que tengamos la boca cerrada»-. Como si esta mujer, Artadi, y todos los que sonríen a su lado, estuvieran sufriendo un genocidio. Hay sonrisas que tienen delito.

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Ana Frank no puede sonreír