Nostalgia marciana


El otoño no ha llegado todavía a la piscina de Bertín Osborne, donde siempre brilla un sol de justicia. Del mismo modo que TVE llenó con un programa de entrevistas en grupo que presentaba Lolita el hueco que dejó en su día el cantante tras su marcha a Telecinco, ahora Mi casa es la tuya se ha reciclado a sí mismo con otro espacio de encuentros colectivos, esta vez en un chalé de verano que pilla al espectador ya con el paraguas y las botas puestas.

El sol lució este viernes en las audiencias para Mi casa es la vuestra gracias al reencuentro del dream team que hizo posible el fenómeno de Crónicas marcianas, pero también gracias al día de descanso que se tomó su rival imbatible Tu cara me suena, presentado por un rostro de la cantera de aquel late night que muchos añoran. Bertín recalcó incluso que hace trece años la programación nocturna se quedó «huérfana».

Javier Sardá renegó de la nostalgia, pero no pudo evitar los panegíricos hacia él y su programa. Junto a Carlos Latre, Boris Izaguirre y Paz Padilla, revisaron los mejores momentos de un espacio que empezó el primer día con Sardá pidiendo perdón por todo lo que se disponía a hacer en las madrugadas venideras y que, según reveló Boris, acabó con una máquina de demolición entrando a destrozar la mesa y el plató segundos después de que las luces se apagaran por última vez.

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