Un otoño tormentoso


Da igual lo que nos digan los meteorólogos. Tendremos un otoño extraordinariamente inestable y muy tormentoso. Porque Pedro Sánchez está acorralado y, tras las vacaciones, el acoso irá en aumento y aunque el presidente se mantiene en eso de que «habrá elecciones en tiempo y forma, en decir, en 2020», puede que la realidad le haga cambiar de parecer. 

Ya comenzaron a detectarse las dificultades que se le avecinan. Sí logró sacar adelante el nombramiento de la administradora de RTVE, pero el rechazo al techo de gasto, en el que ha de basarse la negociación de los Presupuestos para 2019 y que suponen unos recortes de 11.000 millones, le devuelve a la realidad. Los 85 diputados no dan para más.

Y es que a la debilidad socialista, se unen las nuevas estrategias de PDECat y PP, tras la victoria de las posiciones más radicales y hasta ultras, que pretenden un objetivo común: acortar la travesía de Sánchez por la Moncloa. Puigdemont descubrió que cuanto peor, mejor y que la negociación no le conviene para sus planes disparatados. Y Casado no perdona la forma en que se expulsó a los populares del Gobierno. La coincidencia, curiosa, sitúa a Sánchez contra las cuerdas. De los partidos que lo llevaron a la Moncloa, solo el PNV mantiene el apoyo. Y esto ocurre tan solo dos meses después de su toma de posesión. En plena luna de miel. Así que Sánchez tendrá que plantearse una nueva estrategia. Porque él mismo advirtió a Rajoy que si no era capaz de sacar adelante las cuentas debía someterse a una cuestión de confianza o convocar elecciones. Así que tendrá que aplicarse el cuento.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
15 votos
Comentarios

Un otoño tormentoso