¿Mérito, capacidad o paripé?


La historia del máster de Cristina Cifuentes estremece. Por ella y su actitud (califíquenla), por la del Partido Popular, aplausos y abrazos incluidos, y porque supone un insulto al mérito y al esfuerzo de alumnos y familias que sostienen nuestro sistema universitario. Hechos como los que se han evidenciado a lo largo de esta historia de Cifuentes y asociados, están deteriorando la calidad y cualidad de la enseñanza, de los títulos, y de la universidad.

Pero quizá de todo lo conocido, mucho y malo, es desagradable ver que en la espiral de espurios favores mutuos entre políticos y académicos se aceptan con naturalidad comportamientos indecentes. Porque aunque Cristina Cifuentes no supere este escándalo y se cierre su carrera política, el daño a la universidad como institución se ha hecho. Con responsables dentro y fuera de ella, y no tranquiliza la posición tibia de la Conferencia de Rectores, ante lo que sucede en las universidades. Y si ustedes me preguntan hasta qué extremo, pueden leer un análisis hipotético e hiperbólico de Isidoro Tapia estableciendo analogías entre lo que sucede en alguna universidad y lo que ha sucedido en muchas cajas de ahorros.

Un estudio de Esade, editado hace un año, por el Instituto de Estudios Económicos (IEE), ambas instituciones privadas, sobre El empleo público en España: desafíos de un estado democrático más eficaz criticaba la «colonización política» de los altos cargos de la Administración. Estudio y recomendación obviadas, pues las tropelías en relación al mérito y capacidad en las Administraciones públicas son pan de cada día.

Hoy mismo, mientras en el Parlamento gallego se mantiene un debate inacabado sobre la sanidad pública, y un día después de publicarse una ley que modifica la ley de salud de Galicia del 2008, nos damos de bruces en este nuestro periódico, con un titular que dice: «El Sergas convoca un concurso para plazas de directivo después de cubrirlas. Cuando los aspirantes se presenten, los puestos llevarán un mes ya ocupados». El artículo recoge información sobre la publicación en el Diario Oficial de Galicia del 10 de abril (página 19.540) de una convocatoria de concurso para cuatro puestos directivos, con nombramiento de libre designación, que ya fueron designados hace cuatro días por el gerente del Área Sanitaria de Vigo. Este dislate es público y burdo, pero hay una casuística imparable. Por más que en la propia administración y sobre todo en el sinfín de empresas y entes públicos, tan numerosos ellos, es donde el mérito y la capacidad ni necesita máster ni «concursos de libre designación», un auténtico oxímoron de «méritos, capacidad e igualdad de oportunidades» .

O ¿creíais de verdad que podríais derrotar a Craso y Catilina llegado el momento de subastar los principios en público?, como cuentan que preguntó Terencia a Cicerón.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
15 votos
Comentarios

¿Mérito, capacidad o paripé?