Rajoy se adelanta con otra jugada maestra

OPINIÓN

SUSANA VERA | Reuters

28 oct 2017 . Actualizado a las 09:23 h.

El que no decidía nada, ni hacía política, dejó atrás a todos los esprínteres, y con una audacia que nadie se esperaba, en solo dos horas, cambió radicalmente la realidad catalana. La convocatoria de elecciones para el 21-D es una jugada maestra, aunque de mucho riesgo. Y, aunque yo pienso que tanto riesgo no era necesario, no descarto su gran éxito, ni puedo negar la enorme simpatía que me produce este adelantamiento -al viejo estilo Alonso-, que dejó con un palmo de narices a todos los que quisieron darle lecciones al mejor de los maestros.

Lo más urgente -y ya está hecho- era cesar a la Generalitat y eliminar sus tentáculos, advertirles que firmar será un delito, y ocupar, paseniño, los espacios del poder. No es urgente, en cambio, detener a nadie, ni izar a toda prisa las banderas arriadas. No descuidemos lo sustantivo para atender lo simbólico.

Ya hemos cometido el error de encargarle el problema a jueces y fiscales, que tocaron mucho el pito pero no pararon ningún gol. Ya nos hemos equivocado activando muy tarde el 155, cuando hace seis meses que la proclamación de una república bananera era la historia de una trapallada anunciada. Ya hemos soportado años de postureo -mediático y político- dedicados a pulir a Rajoy con la lija del procés.