Un artículo 155 timorato y vergonzante

Xosé Luis Barreiro Rivas
Xosé Luis Barreiro Rivas A TORRE VIXÍA

OPINIÓN

Andreu Dalmau | efe

19 oct 2017 . Actualizado a las 08:48 h.

Los cuatro valientes que hace un año defendíamos la activación preventiva del artículo 155, no lo hacíamos por placer, ni pensando que era fácil, ni razonando con las vísceras, ni por creer que los sentimientos carecen de importancia. ¡Nada de eso! Mi posición -sin hablar por los demás- se basaba en que, con los datos disponibles en diciembre, ya era imposible cerrar la crisis catalana sin ejercer -con suficiencia- la autoridad del Estado, y en que todo lo que iba a suceder desde entonces solo podía servir para llevar la revolución a la calle, emponzoñar la situación hasta hacerla inmanejable, adoptar decisiones institucionales de difícil reversibilidad, y generar un caótico enfrentamiento entre dos legalidades.

Salvo que hablemos de una trágica e irresponsable cobardía, nadie sabe por qué se confundió la naturaleza del artículo 155 -que es preventiva, política y de absoluta normalidad constitucional-, con una disposición de carácter curativo, represor y más excepcional que el derecho penal.

Y por eso estamos en esta situación en la que la Justicia se pasea por el procés como un potro salvaje -es decir, sin plan de carrera y haciendo cabriolas imprevisibles-, mientras la política -que es el arte de conducir a las masas hacia la cooperación, el orden y la paz- sigue inédita hasta hoy.