No me gusta. Te odio. Te quiero


El vídeo con el momento más épico de Juego de tronos, la interpretación emotiva de una gran canción, un discurso histórico o un gol maravilloso pueden seducir a millones de personas y provocar miles de valoraciones positivas en portales como YouTube. Pero también seguro que reciben un puñado de «no me gustas». Y la razón no suele residir en la imprescindible diversidad (necesitamos aficiones, enfoques y gustos diferentes), sino en la necesidad de mostrar malestar, de odiar. Internet es un habitat genial para verter bilis. Y para conectar con otra gente que ve el mundo con mirada torva. En ellos pensaron los promotores de una peculiar aplicación para ligar llamada, de forma elocuente, Hater. Es el Tinder de los que se pasan de criticones y detestan las mismas cosas. Busca conexiones negativas. Dicen que del amor al odio solo hay un paso. Y viceversa.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

No me gusta. Te odio. Te quiero