Autobuses en una Galicia despoblada


Hace ya mucho tiempo que la pérdida de población, el envejecimiento demográfico y la baja natalidad están modificando las pautas de demanda en toda Galicia, pero sobre todo en la Galicia interior. Ahora el problema se puso de manifiesto con motivo de la necesidad de hacer un reajuste del sistema de transporte público, que se encuentra ante la necesidad de adaptarse a un nuevo escenario, tal como han hecho ya en otras regiones, y siguiendo las razonables indicaciones de las autoridades europeas. Esta adaptación de la oferta de líneas a las nuevas condiciones de la demanda local, lleva, ente otras cosas, a compaginar el transporte escolar con el transporte de viajeros, ya que cada uno de los segmentos por sí solos no son suficientes para rentabilizar inversiones públicas que son necesarias para mantener también otro tipo de servicios. Realmente hace ya muchos años que estas experiencias se vienen aplicando en otros lugares, y que, de no haber sido por las presiones de los transportistas, ya hace tiempo que se hubiera iniciado aquí. Ahora, como acaba de ocurrir con la estiba portuaria, es la Comisión Europea la que nos aprieta para no seguir con modelos obsoletos.

Es lógico que muchas empresas que en el transporte escolar habían encontrado una gran oportunidad de negocio (120 millones anuales) se resistan a cualquier cambio que suponga una disminución de sus ventajas, pero eso no debería llevar a una situación como a la que se está planteando, con una actuación del lobby del transporte que causa importantes perjuicios a una gran parte de la población, y que, al final, tendrá que asumir que el sistema de hijuelas y subvenciones generalizadas responde a un pasado cada vez más alejado del nuevo contexto socioeconómico, demográfico y territorial.

Y debemos ser conscientes de que esto es un ajuste que tendrá que aplicarse a otros servicios públicos, y a muchos negocios privados también, porque la caída de la cuota de mercado interior, tiene muchas derivadas. Esto solo es el principio.

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