Primarias y congreso, mejor socialismo

Gonzalo Caballero
Gonzalo Caballero LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

JAVIER BARBANCHO

19 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

En estas últimas cuatro semanas, el PSOE se ha reconectado con la sociedad y con su electorado potencial. La rotunda victoria de Pedro Sánchez en las primarias de mayo marcó un punto de inflexión en el guion que algunos habían impuesto a los socialistas. El congreso de este fin de semana ha desarrollado con ideas y propuestas la nueva etapa del Partido Socialista, e impulsado el mensaje de cambio que los socialistas trasladamos en primarias. De este modo, las primarias y el congreso avanzaron en una misma dirección y recolocan al PSOE como alternativa de gobierno.

 Los principios y valores tradicionales de la socialdemocracia europea constituyen la columna vertebral de un proyecto socialista para España. Pero a la vez, en una sociedad cambiante y dinámica, las organizaciones políticas tienen que adaptarse a los nuevos tiempos. Y esto lo ha abordado el congreso de los socialistas. Primero, atendiendo a la política y resituando al PSOE en el espacio de la izquierda que siempre había ocupado, y que permitió los gobiernos de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero en democracia. Segundo, renovando ideas y abordando una agenda potente e innovadora en materia económica, social y medioambiental que da credibilidad y fortaleza al partido como alternativa real de gobierno. Tercero, profundizando en un modelo de partido más abierto y participativo para una nueva socialdemocracia, que nos permita conectar más fácilmente con la ciudadanía.

El documento político impulsado por Josep Borrell, José Félix Tezanos, Manuel Escudero y Cristina Narbona ha nutrido sustancialmente el proyecto de partido que sale de este congreso, y junto a las miles de enmiendas presentadas por los afiliados, permitió mejorar sustancialmente los planteamientos iniciales. Probablemente queden cosas pendientes y otras que se puedan mejorar, pero ha existido un impulso de cambio y compromiso que se ha plasmado con rigor y seriedad en los documentos políticos. Así se afianza la fuerza de un partido que aspira a gobernar al servicio del interés general de los ciudadanos, especialmente de aquellos sectores más débiles o más dañados por la crisis y las políticas de recortes.