Rajoy, Iglesias y el negro del Whatsapp


En el debate de investidura faltó emoción, el no estaba garantizado hasta el sábado, pero sí hubo tensión, reproches, discursos forzados, chistes, descalificaciones y, por desgracia, insultos.

En las redes sociales lo pasaron como enanos: se enardecieron con el provocador «hay más delincuentes potenciales en la Cámara que ahí fuera» de Pablo Iglesias; lagrimearon cuando Pedro Sánchez se levantó para aplaudir de forma tan fría como cortes a su antiguo escudero Antonio Hernando; se viciaron con los clips de vídeo en los que podía verse a Albert Rivera responder a una broma del líder de Podemos con un expresivo «gilipollas»; y rieron con los refranes y aforismos de Rajoy, cada vez más encantado con ese personaje campechano que se ha construido.

El presidente en funciones rebatió a todos. Y debatió con denuedo y retranca con Iglesias sobre nuevas tecnologías. El gallego reconoció que Twitter no se le daba muy bien. Y el madrileño le respondió «pero con los SMS se maneja usted de maravilla», en referencia al caso Bárcenas. Y se enredaron a hablar sobre caracteres, mensajes... Para demostrar que estaban al día solo les faltó tratar un tema muy popular: el decretazo que acabará con las fotos con sorpresa y provocará la jubilación del famoso negro de WhatsApp.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos

Rajoy, Iglesias y el negro del Whatsapp