Cinc mil, sis mil...


Hace ya unos cuantos días que saltó a los medios la fascinante grabación en la que se escucha al presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, contando billetes, al parecer en la íntima penumbra del interior de un coche. Seguro que lo han oído: «Quatre mil, cinc mil, sis mil (...) onze mil, dotze mil... dos millóns de pelas». El audio es tan oprobioso que muchos dirigentes del partido de Rus, del que ha sido fulminantemente expulsado, se han apresurado a ponerlo a caldo. Ocurrió en ese partido como pudo haber pasado en otro. Pero no habría que juzgar tan duramente al pobre Rus; hay que entender los peligros que acechan a los presidentes de las diputaciones, un cargo con un riesgo evidente: tantas obras que adjudicar, tantos municipios a los que favorecer, tantos alcaldes a los que contentar... Mantenerse limpio es casi milagroso.

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Cinc mil, sis mil...