Peligroso voto de castigo


Es más que entendible el cabreo de la ciudadanía con los partidos hasta ahora mayoritarios. Falta de liderazgo en el PSOE, corrupción más que notoria en las filas populares. Parece no haber alternativa al tradicional bipartidismo español fuera del centrista Pablo Iglesias. Y digo centrista porque se está presentado ante los españoles como el nuevo Adolfo Suárez. Ni de derechas ni de izquierdas, sino todo lo contrario. Sin haber esgrimido un solo argumento programático se está metiendo a un porcentaje importante del electorado en el bolsillo. Exclusivamente a base de resaltar los cuantiosos defectos de los demás. Populismo en su más pura esencia. Escúchenlo detenidamente. Solo habla de los corruptos que son algunos, cosa que ya sabemos, pero para nada cita las irregularidades descubiertas a los dos miembros fundamentales de su estado mayor. Iglesias es de extrema izquierda, lo que me parece absolutamente legítimo, pero que lo diga. Que sus electores sepan lo que les espera en caso de que ganara unas elecciones. A pesar de que también soy de los que piensan que los partidos tradicionales están de capa caída, les daré un nuevo voto de confianza. Al que sea. Prefiero ir a Venezuela cuando me plazca que tener a un recalcitrante chavista rigiendo los destinos de mi país.

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Peligroso voto de castigo