¿Nativos digitales o huérfanos digitales?

Víctor Salgado Seguín

OPINIÓN

07 sep 2014 . Actualizado a las 06:00 h.

Puede que seamos o no conscientes de ello, pero los humanos que habitamos el planeta en estos momentos estamos asistiendo a una de las mayores revoluciones de toda la Historia. Es cierto que el origen son las llamadas «nuevas» tecnologías de la información y de la comunicación (aunque algunas de estas tecnologías han cumplido ya más de 30 años). Sin embargo, se ven afectados casi todos los órdenes de nuestra sociedad: la economía, la educación, la política, el Derecho, etcétera.

Es cierto que esta revolución no nos afecta a todos por igual. Más allá de los condicionantes geosociales, se ha hablado mucho de los llamados «nativos digitales». Esa rara especie de personas que han tenido contacto con el mundo digital desde muy temprana edad y que, por ello, parecen mejor preparadas para desenvolverse sin problemas en este nuevo entorno. ¿Quién no ha oído hablar de esos niños prodigio que desde los dos años ya manejan el mando de la tele o que, en su más tierna infancia, ya usan con soltura el ordenador o el móvil?

Sin embargo, esta aparente habilidad en el uso de las tecnologías oculta una realidad que debemos tener presente: siguen siendo menores que, lejos de no necesitarnos, nos necesitan más que nunca para enseñarles y guiarles en este nuevo entorno.