Un examen de selectividad para la clase política


Las imputaciones no nos dejan ver el bosque. Pero hay una Galicia de la que estar orgullosos. Hemos visto esta semana 434 ejemplos perfectos: los sobresalientes en selectividad. Jóvenes con estos sueños: ser mejores personas, ser grandes profesionales. ¿Qué hubiese sido de muchos de ellos sin la educación pública? Lo dijo el martes la número uno entre todos los números uno: «Doy las gracias a ella. Hay muchos que no podemos permitirnos pagar por nuestros estudios». Fue un discurso de 10 de una mujer con expediente 10. Patricia Martínez habló de su receta para el éxito: «Solo esfuerzo y trabajo». Esfuerzo y trabajo. Lo opuesto al enchufismo. Lo opuesto al «tí vai facendo». Lo opuesto al «¡feito!». El discurso de Patricia debería repartirse en despachos, plenos y juzgados... para poner colorados a quienes utilizan la coartada de los defectos de forma. Existe otra Galicia, la Galicia para la que -lo dijo Edison- el éxito es un 90 % de transpiración, de sudor. La de obreros, estudiantes y empresarios cuyos logros vienen del sudor de sus frentes. La Galicia que está más cerca de Picasso, el genio formado en un instituto público gallego, el genio al que la inspiración siempre sorprendió trabajando. Quizás el problema de esta clase política es que no tienen selectividad, que no hay filtros, ni control de aforo, ni se reserva el derecho de admisión. De esos polvos llegan estos lodos. Pasen y vean: la tendencia de la temporada es la prevaricación y el cohecho. Así pagan justos por pecadores. Se hace, pues, necesario un proceso selectivo, una prueba para suspender a aquellos que sueñan con un escaño... para medrar o dormir la siesta. Hace falta una clase política mejor, que se desviva para que cada uno de estos 434 alumnos de sobresaliente puedan cumplir su sueño. Que no es, claro, recoger vasos y pasar el trapo a las mesas de un bar en, por ejemplo, Bremen.

campo de batalla

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
14 votos

Un examen de selectividad para la clase política