Suiza vota «frenar la inmigración masiva»

Daniel Ordás
Daniel Ordás TRIBUNA

OPINIÓN

13 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El pasado 9 de febrero el pueblo suizo estaba una vez más convocado a las urnas, para decidir sobre la «Iniciativa contra la inmigración masiva». Rechacé con mi voto y mi acción política esta iniciativa, pero creo que es necesario que explique las circunstancias que han llevado a su aprobación, desde mi punto de vista, indeseable.

En primer lugar hay que constatar que el resultado de esta votación en España, Alemania, Inglaterra u Holanda hubiera sido el mismo, o incluso peor. Precisamente el hecho de que los suizos se puedan expresar libremente y hayan tomado esta decisión debería de dar mucho que pensar a los políticos de otros países que saben que sus ciudadanos piensan igual, pero no tienen voz. En muchos aspectos la voz de los suizos ha abierto debates y brechas para los otros europeos, que no gozan de los instrumentos de participación necesarios. El distanciamiento entre la gestión política y la voluntad de los ciudadanos nunca es bueno, y Suiza, con su posibilidad de opinar, debería de servir de termómetro para otros Gobiernos europeos que saben o suponen que sus ciudadanos hubieran decidido igual.

En segundo lugar hay que ver lo que se votó concretamente. Suiza aprobó unos acuerdos bilaterales con la UE hace más de una década, en una época en la que la Unión eran 15 Estados, luego pasó a tener 25, después 27 y hoy ya son 28. Es natural que la presión migratoria haya aumentado al pasar la UE de tener 350 millones de habitantes a tener más de 500 millones.