Decepcionados

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

Anunciar la proximidad de la recuperación cuando empieza a haber algunos signos positivos probablemente sea útil para lograr que los santificados mercados empiecen a pensar de nuevo en que invertir aquí puede ser rentable, haya más demanda en las emisiones de deuda y el pago de intereses sea menos asfixiante.

Pero mientras esa recuperación comienza a verse en los niveles altos de decisión y de bolsillo, muchos miles de ciudadanos ven descender su nivel de vida y se escandalizan de que haya crecido el número de millonarios. Son millares también los que han sido expulsados de sus viviendas al amparo de una ley obsoleta y ven cómo hay miles de pisos vacíos y parte de ese dinero que comienza a entrar pretende llevarse a precios de ganga los frutos de la disparatada etapa del ladrillo. Y no son pocos los funcionarios con salarios congelados porque dicen que los presupuestos no dan para más, mientras algunos políticos se resisten a pagar impuestos por todo lo que cobran del erario público. Los del sueldo congelado asisten abochornados, además, a las acusaciones de pagos con dinero negro en el partido que hoy gobierna. Se preguntan qué parte de esas acusaciones son ciertas y, si no lo son, cómo es posible que un personaje de tal catadura haya manejado durante dos décadas las cuentas de ese partido.

Ojalá haya empezado la recuperación. El temor creciente es que se quede en las capas altas de una sociedad en la que cada vez hay más pobres y que la decepción por unos gobernantes encapsulados en su mundo y en sus privilegios desemboque en el apoyo a populismos sin consistencia y en Parlamentos fragmentados e ingobernables.