16 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Solo cuando salta un caso extremo, como el de la adolescente que se suicidó en Ciudad Real, reparamos en el drama del acoso escolar. El testimonio del joven ourensano que logró superarlo y hoy lo cuenta es una lección, tanto para los acosados como para los acosadores. Porque si hay alguien que también necesita ayuda, aunque parezca que no la merece, son estos últimos. Realmente, tienen un grave problema.