Hace tiempo (28-5-2006), publiqué en La Voz un artículo titulado Curiosidades de las esquelas, un estudio sobre una muestra de 600. Sigo recopilando esquelas. En estos días de Difuntos, mi agradecimiento a esos muertos que nos hacen sonreír.
A la taxonomía del primer estudio he añadido los grupos centenarios, signos de nuestro tiempo y frases. En la muestra de 4.000 hay un total de 154 personas que, al morir, tenían 100 o más años. En el grupo signos de nuestro tiempo abundan las compañeras del finado (y algún compañero). En la misma esquela hay exesposa, después de la compañera. Dos esquelas del mismo muerto, una de la esposa y otra de la compañera. En una esquela sin cruz, la esposa comunica el fallecimiento de su esposa (las dos en femenino). Hay quien, desde su esquela, se proclama fanático del Dépor. Quien tiene un apodo peligroso (Dente de ouro) ahora que se profanan tantas tumbas. En un nombre encadenado, el finado se identifica como: «Pepe o marido de Marujiña a jata Pepa».