Septiembre y las certezas

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

15 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Agosto se fue con una segunda luna inusual, o luna azul, con un reflejo singular. Llegó septiembre con sus certezas que van a menos o que parecen menos. Woody Allen estrena película. El comienzo de las clases. Esta vez, los universitarios primero que los pequeños, aunque no se sabe si son los universitarios los que tienen por delante un camino más largo. Los cursos para aprender idiomas. El alemán bate récord, aunque no se sabe si no nos iba mejor con aquella expresión que usaban nuestros padres y lo que sabíamos era latín. La realidad es una adivinanza y ya no se revela con fijador en laboratorio. Todo es digital, pero nada parece dejar huella. ¿Quién sigue mirando a los ojos para ver el baile de la llama del corazón? ¿Son las afectos, defectos? Los días son más cortos. Se terminan las luces largas del verano y llegan las cortas que anuncian que pronto declinaremos el otoño. Ya ni los partidos son los domingos a las cinco. Y hay que acostumbrarse y darle la razón al clásico. A Pessoa. Al de los heterónimos. Al desasosiego y a los tranvías. Al hombre de tinta de Lisboa que escribía en la música del portugués: «Todo lo que vemos es otra cosa».