18 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Lo que le está ocurriendo a Bankia, y en general a la banca española, con algunas excepciones, es consecuencia de la falta de transparencia y de información fiable. No se pueden tapar las vergüenzas indefinidamente. Por eso la desconfianza crece y hay que recurrir a la auditoría de los activos por entidades externas tuteladas por el Banco Central Europeo. Y mientras la situación no se aclare, seguirán las caídas.