Un gran pacto para enfrentarse a la crisis

Manuel Lago
Manuel Lago EN CONSTRUCCIÓN

OPINIÓN

13 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

L a crisis que azota a la sociedad española desde hace, ya, cuatro años es de tal crudeza que acelera todos los ritmos de la economía y de la política. Se llevó por delante al Gobierno Zapatero y ahora, en solo 100 días, ha puesto contra las cuerdas al de Rajoy. En solo tres meses se ha demostrado la falsedad del discurso electoral que hacía de Zapatero el único culpable y que un Gobierno responsable del PP, en dos meses, resolvería el problema.

Y sin embargo hoy, otra vez, tenemos a un Gobierno desarbolado ante la crisis, que va detrás de los acontecimientos, que se desdice y se contradice, que es incapaz de mostrar un rumbo claro, que solo es capaz de infligir dolor a la sociedad española sin aportar un horizonte de esperanza. Cambió el Gobierno, pero la situación es la misma. O peor. Hoy, otra vez, la economía española está en recesión, se sigue destruyendo empleo, vamos camino de ese abismo social de seis millones de personas en paro y volvemos a tener la amenaza de la intervención sobre nuestras cabezas.

En esta situación de extrema gravedad es imprescindible alcanzar un gran acuerdo político, social e institucional como única posibilidad de evitar el desastre. No es la tarea para un solo partido por mucha mayoría que tenga. El esfuerzo para enderezar el rumbo del país necesita de un gran acuerdo. Esto es tan evidente para todo el mundo que cada vez son más las voces que lo demandan. Bueno, para todos no. El presidente Rajoy todavía no lo ha entendido. Aún le dura la euforia electoral y amparado en su mayoría parlamentaria hace oídos sordos a ofertas de ese pacto. Su soberbia, su sectarismo, su arrogancia, lo han llevado, por ejemplo, a despreciar la propuesta de CC.?OO. y UGT después de la huelga general.