Las vueltas que da un euro

Rubén Santamarta Vicente
Rubén Santamarta PAISANAJE

OPINIÓN

A finales de diciembre y finales de febrero, con apenas 10 semanas de diferencia, el Banco Central Europeo abrió su caja fuerte y repartió entre la necesitada banca del continente algo más de un billón (sí, está bien escrito, con b) de euros. Tanto como el presupuesto para 100 años en Galicia. Inocentemente el gesto invita a pensar que tal montaña de dinero va destinada a recomponer esta interrumpida cadena: banco-crédito-reactivación. Pues no. Esos incontables euros tienen finalidades estratégicas y, seguro, mucho más importantes: comprar bonos soberanos que eviten que la prima de riesgo se desmadre, arreglar la desfeita económica en algún banco, cubrir vencimientos de deuda y agujeros que alguno tiene por ahí... Lo de la economía doméstica aún puede esperar. Y así nos va.