La segunda vez

OPINIÓN

SI BIEN ha transcurrido según lo esperado, el congreso de los socialistas gallegos se resuelve alumbrando algunas novedades: Confluencia de todas las tendencias en torno a una misma candidatura, y parejo a ello -por vez primera desde que la memoria recuerda- permanencia del mismo candidato a la Presidencia de la Xunta en dos convocatorias electorales. Candidato, líneas maestras del discurso y coyuntura política están siendo analizados desde diferentes perspectivas y si bien nadie niega un viento favorable en la salida de esta carrera electoral, no son pocos quienes observan dificultades y las señalan. A favor: Gobierno socialista en Madrid, discurso de reivindicación galleguista, dificultades para el partido popular derivadas del hartazgo de Aznar y de una dificil sucesión en su candidatura a la Xunta, declive electoral del nacionalismo, incluidas sus tensiones y contradictorias políticas (véase Vigo e- moción- a), además de los propios méritos del candidato Pérez Touriño. Pero en contra nos tiene a los gallegos. Tiene que convencernos. Se ha dicho siempre que nuestro comportamiento electoral, era acomodaticio, conservador, individualista.... Y de ahí, los casi inamovibles y siempre esperados resultados electorales. Victoria, amplia victoria, conservadora. El 14 de marzo algo cambió. Los politologos no daban credito. Los sondeos indicaban ventaja socialista. Las incertidumbres, la perplejidad, estaba en los resultados de Galicia. Rompían el modelo establecido. Pero fueron ciertos. Los descreidos y desilusionados de entre los gallegos, estaban hartos. De Aznar y su política, la del partido popular. Y al menos por eso, votaron. Pero la política sigue y no está Aznar ni se le espera. Sí hay el Plan Galicia, Vigo no e- moción -a y sus secuelas en los socialistas, Pontevedra é boa vila, Santiago indefinible, Coruña liberal, o los minguantes feudos de Lugo y Ourense. Más el mar y el monte y el millón de vacas. Si, también, la, a veces citada, sociedad del conocimiento. Pepe Blanco en el congreso de Santiago resaltó lo evidente: Se necesita una política que mantenga a los gallegos en las urnas. Era la enseñanza del 14 de marzo. Ratificada el 13 de junio. Su segunda vez, Emilio Perez Touriño tiene, a no dudar, mucho a su favor. Le queda mantener a los gallegos en las urnas. Al cabo, interesarnos. ¿Poco?