Galeuzca

| ALFONSO DE LA VEGA |

OPINIÓN

LOS SUEÑOS de la razón producen monstruos. Los de un insigne pintor aragonés e ilustrado, las pinturas negras de su quinta del Manzanares conservadas en el Prado: el perrito semiahogado que lucha desesperadamente contra la adversidad, las dos Españas destrozándose mutuamente para regocijo y provecho de sus vecinos y enemigos o el impresionante aquelarre bajo la presidencia del Gran Cabrón. Los de un médico gallego ilustrador de las miserias de su pueblo, una mixtura: Galeuzca, que recuerda la España negra del aquelarre antiliberal y anti derechos humanos. Palabra producto del fanatismo y ejemplo de cómo la ideología exacerbada puede encubrir los mayores despropósitos. Pues, en efecto, ¿qué pinta el BNG, que presume de ser de izquierdas, junto con los representantes del más rancio integrismo clerical, racista, xenófobo, detentador de privilegios económicos y políticos medievales contrarios a la más elemental igualdad y solidaridad? El propio neologismo Euzkadi inventado por el lamentable Arana, al que se asocia su coalición, no significa un lugar o territorio, sino una cualidad étnica y cultural: la descendencia de la pura raza de Euzko, mejor si además habla eusquera. Es decir, los poco avisados electores gallegos que votaran ese monstruo, estarían apoyando su propia discriminación. ¿Qué Europa puede construirse con estas patrañas? ¿La que intentó Hitler con el mito de la superioridad de la raza aria (o vasca)? Para colmo, la otra pata de este tinglado es CiU, es decir, demócratas cristianos catalanes, ¿ mejores acaso que los gallegos?, y eximios representantes del histórico capitalismo ventajista catalán a cuyas actuaciones tanto le debe la España más relegada y pobre, incluida la Galicia de nuestro médico. Si el BNG actuara con sinceridad debería explicar a sus despistados votantes quién cree que va a presidir ese aquelarre.