JOSÉ VARELA FAÍSCAS
02 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El Gobierno -¿o el proyecto Aznar?- es como el gas: tiende a ocupar en su totalidad el recipiente que lo contiene. No hay olla en la que no meta cazo. Lo que no deja de ser una forma muy particular de interpretar el liberalismo y de entender el libre juego de los agentes sociales. El apremio para forzar el acuerdo entre patronos y sindicatos no es sino la última expresión de este afán del que antes fue víctima la iglesia vasca. Nada que se mueva en la sociedad española queda fuera de la sombra del proyecto.