Castro y Bernal, aporte identitario para el Racing: «Vimos ser nós mesmos»

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

David Castro, Manuel Ansede y Jesús Bernal en la presentación de los dos jugadores este miércoles en A Malata.
David Castro, Manuel Ansede y Jesús Bernal en la presentación de los dos jugadores este miércoles en A Malata. E. BARRERA

Su retorno al club ferrolano busca compactar un vestuario al que ambos ven mucho potencial

26 ago 2026 . Actualizado a las 18:19 h.

Es agosto del 2026. Conviene recordarlo porque la estampa de David Castro (Cuntis, 1995) y Jesús Bernal (Muniesa, 1996) compartiendo confidencias en la sala de prensa invita a viajar en el tiempo. Al 2023, cuando el Racing Club Ferrol recuperó su cetro de plata y la marea verde irrumpió en el fútbol profesional con la fuerza de un tsunami. Ambos están de vuelta precisamente por eso: más allá de su rendimiento sobre el césped, representan el pilar identitario que la fragata verde necesita tras tiempos convulsos. Unos galones que no les pesan en absoluto, como dejó patente el central gallego este miércoles en su puesta de largo en A Malata. «Non pesa. Vimos ser nós mesmos co que podemos transmitir e a xente se pode identificar, pero non é algo que vaia ser forzado. Imos ser naturais», avanza Castro. Eliminada la pose de la ecuación, el defensa determina que la receta es tan simple como exigente: «Vimos traballar para formar un bo grupo que saiba remar nos malos momentos». 

La jerarquía aérea del avión de Cuntis y su capacidad para anticipar están fuera de toda duda, pero los problemas de salud —estuvo medio año en el dique seco a causa de un virus abdominal— que arrastró en su último año en el club planean tímidamente en el seno del racinguismo y no duda el jugador en despejar cualquier atisbo de inquietud. «Estou ben. San. Cando cheguei a Eslovenia tiven unha recaída, pero sometinme a unha operación, limparon todo e xa estou recuperado. Con ilusión e ganas de aportar e traballar».

Más de un año después de su marcha, el central percibe un cambio de aire al cruzar el umbral de A Malata: «É moi diferente. Faleino con xente que estaba aquí e respírase outro ambiente. Ese ano foi tremendamente duro. Lembro cando acabou o partido contra o Sporting estar con María [la responsable de prensa] desfeitos. A xente do club pasouno fatal e agora volven sorrir. Con ilusión e ganas de que o Racing volva a transmitir e unir á cidade».

Reseteo sin perder el vínculo

¿Por qué eligió Eslovenia en su momento y no se quedó para intentar evitar el naufragio tras el descenso? El zaguero no se esconde: «Foi unha decisión difícil pero necesaria. Falei con Pablo, con Diego e con Álex. Tiña unha conversa pendente con Mouriz, que me chamou xusto antes de dimitir para comunicarme a súa saída. Viña duna temporada dura a nivel físico e sabía que a Primeira Federación esixe al máximo. Non me sentía con forza para afrontar a situación como na miña primeira etapa aquí». Además, añade, «sempre tiven a ilusión de xogar no estranxeiro antes de deixar o fútbol porque é unha experiencia vital e pensaba que era o máis natural nese momento».. Sin embargo, cuando la dirección deportiva lo volvió a llamar este verano, no dudó: «Díxenlles: ‘Non vos preocupedes por nada máis. Tedes a miña palabra’».

Esa misma corazonada movió a Jesús Bernal cuando se gestó su regreso procedente del Sporting de Gijón. «Cuando surgió la opción de volver al Racing no la valoras como bajar de categoría ni la comparas con otras propuestas del extranjero o de Segunda. No es un tema económico; la decisión nace del convencimiento absoluto de ambas partes. Hemos hecho un esfuerzo conjunto y llegaremos a buen puerto», afirma el centrocampista, dejando claro que su compromiso es a largo plazo: «Soy ferrolano ya. Me siento muy identificado con el club y creo que voy a estar muchos años aquí, en esta ciudad». 

Nostalgia y reconstrucción

A la escoba de Muniesa también le tocó sufrir durante su etapa fuera. A finales de 2024 sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla que lo mantuvo un año en blanco: «Desde el día que volví a competir no me he perdido ni un entrenamiento. Estoy en perfectas condiciones y con ganas de demostrar y ayudar». Durante su ausencia siguió con dolor la deriva del equipo: «Ha sido bastante duro porque te vas con la sensación de haber construido algo muy bonito y ver al club derrotado te genera una sensación de tristeza y melancolía».

Ahora, Bernal solo piensa en mirar hacia adelante y devolver la alegría a la grada: «Estamos aquí para olvidar los malos momentos y volver a celebrar grandes victorias. El Racing en el que estuve contagiaba muchísima ilusión y veo esa misma energía ahora. Tenemos que construir nuestra propia identidad paso a paso, pero lo principal es que se está formando un gran grupo». «Lo único que tenemos que hacer es trabajar como lo hemos hecho toda la vida. Es un motivo de orgullo poderles transmitir eso a nuestros compañeros y lo que queremos que se vuelva a vivir en esta ciudad», zanja el medio al que tampoco le pesan los galones de bastión del racinguismo.