La tripulación del Racing Club Ferrol: roles marcados por una travesía convulsa
OPA RACING
Álvaro Ramón, con más de 2.700 minutos jugados, es el denominador común a la era López y la Romo en la que Álvaro Giménez es innegociable
12 may 2026 . Actualizado a las 22:28 h.Dos entrenadores con sus respectivos libretos, la irregularidad como constante y una plantilla con modificaciones invernales en la que Álvaro Ramón —son más de 2.700 minutos y 31 titularidades— emerge como único tripulante fijo de la fragata verde del Racing Club Ferrol en medio de una travesía convulsa. Bajo la lupa de los datos, influidos por sanciones, lesiones y cambios de sistema, subyace un cambio de tendencia evidente entre la primera y la segunda vuelta. Futbolistas como Chema o Artetxe, con un rol secundario antes del parón, ostentan ahora un papel protagonista en un arreón final que ha desdibujado a piezas como Zalaya o Jairo Noriega. Además, Álvaro Giménez ha vuelto a demostrar que lo suyo es un proceso de cocción lenta: es de los que escriben sus mejores capítulos en la recta final.
la portería
Reflejo del cambio de tornas
La portería es el reflejo más claro de estos cambios de tornas. Miquel Parera, que lo había jugado todo con Pablo y también con Romo, fue el mayor damnificado de la debacle ante el Castilla (0-5). La goleada espoleó una revolución en el once y el guardameta, con problemas en el juego aéreo e impecable en materia de reflejos, cedió el testigo a Lucas Díaz. El hispano-suizo enlaza cuatro titularidades y dos porterías a cero y, con un potente golpeo en largo y más centímetros, se postula a la audición para custodiar el arco el próximo curso. Sin minutos, aguarda pacientemente César Fernández.
la zaga
Saúl, el quinto central
El eje de la defensa refleja la búsqueda incesante de una tecla que no termina de sonar afinada Pujol, por encima de los 2.000 minutos, es el defensa con más presencia en ambas etapas. El polémico mordisco de Zalaya y la lesión que lastró su regreso en la goleada del filial blanco impidieron que el central maño recuperase su sitio. En el lado opuesto, Artetxe y Chema Rodríguez (ambos lastrados por problemas físicos en la primera vuelta) están sumando en este tramo final el grueso de sus minutos del curso.
Además, especialmente cuando Romo trazó defensa impar, el lateral Saúl García se erigió como el necesario quinto central.
los laterales
El baile de Mardones y Migue
En materia de laterales, Álvaro Ramón es el nexo irrompible entre la era López y la Romo. Tanto es así, que el de Aluche envió al banquillo al berciano en sus estreno frente a la Ponfe y acabó rectificando. Mardones, aquejado de una fascitis plantar, fue el gran beneficiado del regreso al sistema de cuatro defensas. Llegó a enlazar tres partidos completos antes de lesionarse y devolverle a Migue un sitio que tuvo vedado durante ocho semanas.
el medio
Del trivote al Fabiocentrismo
Las rotaciones de Pablo López y su inamovible 4-3-3 dieron paso a un nuevo modelo en el que el recién llegado Fabio González, que solo se perdió el derbi por sanción, es la única certeza. Álvaro Peña fue protagonista hasta su salida, Gorostidi y Tejera se han ido turnando los galones y Jairo pasó del protagonismo absoluto al ostracismo. Pascu quiso abrirse hueco, sin éxito en su demarcación natural para volver a caer a banda, y Azael no tuvo cancha en ninguna de las dos etapas.
los extremos
La carencia en la plantilla
Con Álvaro Juan como único exterior puro en un equipo pensado para el reinado del juego de mediapuntas que —por múltiples factores— no acabó de cuajar, la demarcación de extremo es la más endeble en lo que a configuración de la plantilla se refiere. Es precisamente el talaverano el que más minutos suma, con Pascu como alternativa caído a la izquierda. Dacosta y Concha (ganó puntos en la era Romo) se quedan en tierra de nadie a nivel de presencias en el once y de minutos.
la delantera
Il Demoni para el postre
Escobar tuvo más peso como punta de lanza en un inicio al que Álvaro Giménez, ya ocurrió en cursos anteriores, llegó justo. Con el paso de las jornadas Il Demoni fue ganando enteros y acumula nueve titularidades en las últimas diez jornadas. La convivencia de ambos puntas en ciertos tramos aumentó el minutaje de la delantera, dejando a Azkune ( 172 minutos y más presencia en banda) y Tavares (60) como los principales damnificados.