El fortín de A Malata que el Racing Club Ferrol dejó a medias y lastró sus objetivos

Elba de la Barrera Agulló
E.Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

Jugadores del Racing celebrando su último triunfo en marzo.
Jugadores del Racing celebrando su último triunfo en marzo. JOSE PARDO

Se les escaparon 26 de 54 puntos posibles como locales y enlazan más de dos meses sin triunfos en su feudo

11 may 2026 . Actualizado a las 19:06 h.

«Una de las claves para nosotros será hacer de A Malata un fortín. Queremos emocionar a la afición, que se enganche al equipo y que se sientan orgullosos de él». Pablo López lo tenía claro y así lo hizo saber en su presentación como entrenador del Racing hace ya casi un año. La vía al playoff pasaba necesariamente por el campo ferrolano. Un estadio en el que se fraguó el ascenso de la temporada 2022-2023 y que prolongó su efecto durante una histórica primera vuelta en Segunda que valió a la fragata verde un subcampeonato de invierno en el escalón de plata del fútbol español. A Malata mutó en Malataná y, bajo la batuta de Cristóbal Parralo, el Racing resistió más de un año sin caer en casa. En diciembre del 2023 se celebró la efeméride de la gesta con victoria ante el Tenerife y no fue hasta enero del 2024 cuando el Real Oviedo rompió el hechizo (1-3). Acercarse a la racha de aquellos veintiséis partidos sin lamentos en casa era la máxima del preparador coruñés cuando tomó el timón del equipo para el regreso a Primera Federación.

Hasta las cinco jornadas consecutivas sin derrota —el saldo fue de tres victorias y dos empates— consiguió López mantener vigente su apuesta. Fue el Tenerife, en el sexto partido del Racing como local, el que sacudió los cimientos del fortín con el primer y único revés de su etapa en el banquillo verde como local (0-2). El saldo de Pablo López en sus nueve partidos en A Malata fue de cinco victorias, tres empates y una derrota. En total, sumó 18 de 27 puntos posibles (66, 67 % del total) y, coincidiendo con su cese, la fortificación proyectada para cumplir los objetivos se fue quedando en agua de borrajas.

Le tocó a Míchel Alonso capear el temporal frente al filial del Bilbao Athletic en la que fue la segunda derrota del Racing en casa este curso (0-1). Esto es, el telón de la primera vuelta bajó en A Malata con 18 de 30 puntos (60 %).

Romo, diez puntos en casa

Con la llegada de Guillermo Fernández Romo la reconstrucción del fortín de A Malata se quedó a medio camino. El de Aluche, que en reiteradas ocasiones aludió a que los resultados de casa estaban alejando a los suyos del objetivo, cosechó 10 puntos en 8 partidos (41,6 %). Esto es, a falta de la visita del Osasuna Promesas este fin de semana, el saldo es de dos victorias, cuatro empates y dos derrotas.

Actualmente, el equipo ocupa la decimotercera posición de la tabla del Grupo 1 de Primera Federación como local. Son 28 puntos (Los 18 de la era Pablo y los 10 de la de Romo) de 54 posibles (51, 85 %). Solo Bilbao Athletic B, Talavera, Guadalajara, Osasuna Promesas, Cacereño, Real Avilés y Arenteiro firman peores registros en su feudo. Tanto es así que, lejos de encadenar triunfos en A Malata y acercarse a los números que hicieron del fortín de la ría un campo imponente a ojos del rival, el Racing suma ya más de dos meses sin celebrar nada al calor de su estadio.

El último triunfo se remonta a comienzos del mes de marzo cuando el Racing superó al Cacereño por 3-1. 26 puntos volaron ya del campo ferrolano (12 en la primera vuelta y 14 en la segunda) y, ante la imposibilidad de hacer realidad ya la meta que se marcó Pablo López, el equipo ya solo puede aferrarse a sumar, este domingo (17.00 horas, LaLiga+) tres puntos simbólicos que ejerzan como primera piedra para que el nuevo arquitecto que designe Álex Vázquez para ocupar el banquillo la próxima campaña no parta de cero.