El Racing Club Ferrol, ante su particular «Gran Depresión»

Elba de la Barrera Agulló
E.Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

Los jugadores, con uno de los sectores prácticamente vacío, tras la derrota en A Malata por goleada.
Los jugadores, con uno de los sectores prácticamente vacío, tras la derrota en A Malata por goleada. kiko delgado

La crisis se prolonga y el descontento, que estalló tras la debacle ante el Castilla, salpica a toda la estructura del club

12 abr 2026 . Actualizado a las 20:06 h.

El Racing Club Ferrol atraviesa su particular Gran Depresión. El fútbol, como la economía, es cíclico y el curso va tomando un cariz que podría derivar —si no se encuentra un remedio y siguiendo con el paralelismo del mundo bursátil— con el crac de la temporada 26-27. Más de 4.600 aficionados asistieron, el sábado en las gradas de A Malata, al bochorno y hundimiento sin paliativos de la fragata verde frente al Real Madrid Castilla (0-5). Más allá de un marcador ya de por sí sonrojante, hay que remontarse hasta mayo del 2010 para encontrar un tropiezo del cuadro naval que se le acerque en una fase regular del tercer peldaño del fútbol español. Fue en la última jornada de la campaña 2009-2010, con Luisito al frente de un Racing ya desahuciado de la categoría en un partido frente al Palencia (0-4).

la clasificación

A siete del pozo

Con todo, pese al lamentable partido que ya forma parte de las jornadas más aciagas para el racinguismo, los pinchazos de este domingo del Guadalajara y el Talavera frente al Unionistas y el Zamora evitaron que el cuadro naval se asomase a solo cuatro puntos del abismo del descenso. La zona roja se mantiene a siete puntos para los de Romo que, a falta de solo seis jornadas, ven cómo el play off —que marca el Pontevedra tras vencer a la Ponferradina— se aleja a esa misma distancia. El equipo vive en una peligrosa equidistancia entre el objetivo inicial y el hoyo del descenso.

los números

Reflejo de la crisis

Una situación que es el reflejo de una segunda vuelta en caída libre. El Racing, que por primera vez este curso enlaza cinco partidos sin ganar, ha sumado solo 12 puntos de 39 con Romo al timón. Son guarismos de vicecolista en este segundo tramo liguero y que solo empeora el ya descendido Arenteiro. Los de A Malata arrastran un bagaje paupérrimo: 11 goles a favor por 20 en contra en 13 partidos. El color rojo del saldo negativo persigue al equipo desde hace demasiadas jornadas.

el ambiente

Crispación justificada

La crisis futbolística y clasificatoria, contenida durante muchas semanas por lo apretado de la categoría, derivó el sábado en un estallido generalizado por parte de la afición. Cada error grosero del equipo —la pérdida de Dacosta en el primer gol, el despeje infantil de Chema en el cuarto o el clamoroso error de Escobar son solo algunos ejemplos— fue un latigazo más para una marea verde que expresó su descontento de manera sonora y manifiesta. «¡Jugadores, mercenarios!» o «!Diles que se vayan, diles que se vayan!» fueron algunos de los cánticos que sacudieron los cimientos de la estructura del club. De abajo a arriba. Del vestuario al palco, pasando por la dirección deportiva, en el que es ya uno de los sábados negros de la historia del club y en el que la debacle del primer equipo coincidió, además, con la certificación matemática del descenso del Racing Juvenil A, que perdió su condición de equipo de División de Honor. Tierra quemada en A Malata, a pesar de que hace solo unos días el presidente Manuel Ansede manifestase que «consiguiendo los puntos, nos volvemos a meter en una posición idónea para competir por el play off».

el FUTURO

Necesidad de explicaciones

Sin esos puntos e inmersos en una situación que es de todo menos idónea para un recién descendido, las preguntas se acumulan. ¿Continuará el entrenador hasta el final? ¿La dirección de fútbol cuenta con el respaldo del consejo para comenzar a planificar el próximo curso? El racinguismo necesita respuestas que disipen la sensación del que drama ya es un estado crónico en A Malata. 

 Los datos

A 7 puntos

Del «play off» y del descenso
El Racing es decimotercero, a la misma distancia del objetivo que del pozo clasificatorio.
11 goles a favor
En toda la segunda vuelta
Solo el filial del Athletic Club, con 10 y que a cambio encajó siete menos en contra, anotó menos.
Saldo de -9

La diferencia de goles
Los números de la segunda vuelta son dantescos. El Racing es vicecolista, con una saldo negativo en la diferencia entre goles marcados (11) y encajados (20).