El Real Madrid Castilla arrolla al Racing Club Ferrol, que toca fondo en A Malata (0-5)

Elba de la Barrera Agulló
E.Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

Pascu en el suelo en la debacle del Racing frente al Castilla.
Pascu en el suelo en la debacle del Racing frente al Castilla. Kiko Delgado

Los de Romo, que encadenan cinco partidos sin ganar, fueron barridos en un partido en el que la grada pasó del enfado mayúsculo a la indiferencia

12 abr 2026 . Actualizado a las 00:51 h.

Tocados y hundidos. Mucho. Lejos de su intención de quitarse las penas con fútbol, el Racing Club Ferrol fue arrollado por el Real Madrid Castilla en A Malata (0-5). Goleada de realidad para los de Romo que, ni con la bajada de pistón del filial blanco que —de manera premonitoria— se vistió de riguroso negro para lo que acabaría siendo una noche de luto, logró la fragata verde asomarse al gol. Y, después de rumiar su descontento durante muchas semanas, la marea verde estalló en un auténtico tsunami de auténtico descontento. Su equipo, que en agosto se las prometía muy felices y aspiraba a disputarse con el Tenerife la primera plaza, mira ya de reojo hacia la parte baja de la tabla. Esquivar la bala de la peor racha de la temporada de cinco jornadas consecutivas sin ganar y, sobre todo, ofrecer algún motivo a la marea verde para creer se presentaba como mayúsculo reto para la tripulación de una fragata verde en plena zozobra. Pitido inicial, tanteo y presión alta visitante y un Racing  al que casi le encuentra las cosquillas Jacobo Ortega a campo abierto en el seis. Tapó Parera, con ayuda de Zalaya, en un tramo de partido en el que el Castilla ganaba enteros. La réplica local llegó en el diez, con un centro bombeado de Dacosta al que le tuvo fe un Álvaro Juan que quiso servir para Escobar. Ordenados, en bloque medio-bajo, buscaban los de Romo cocinar su partido a fuego lento.

Percutió desde la distancia Álvaro Juan y, tras una intentona alta, dio la réplica el filial blanco. Birló Jacobo y se desmarcó Ciria de Artetxe para desatar el cirio en A Malata antes del veinte. No corrió el crono ni diez más cuando, en un nuevo error en salida ferrolana, Jacobo anotaba el segundo y se desquiciaba ya por completo el respetable. Música de viento, Zalaya por los suelos tras seis semanas sin jugar y Chema calentando entre poco y nada para darle el relevo tras casi tres meses como mero espectador.

Explosión de la grada

Y el drama pudo ser aún mayor por una dura entrada sobre Álvaro Juan, que tuvo que ser atendido por los servicios médicos del club. Se quedó la cosa en un susto y se apaciguaron momentáneamente las aguas hasta que Palacios se sacó un espectacular remate de la chistera. 0-3 y la grada dividida entre los que decidieron no ver más y los que optaron por quedarse y dejaron que brotase toda la rabia contenida en los últimos meses. Enrabietado, galopó Pascu para dejarle a Escobar un balón valor gol. Le faltaron reflejos al de Nigrán, que dio tempo a Mestre a recolocarse para desesperación de la marea verde.

Macabra se volvió la broma cuando, ya en el alargue del primer tiempo, Chema despejó facilitando a Pol Fortuny el cuarto tanto blanco como antesala a la sonora pitada que se desató al descanso. Álvaro Giménez y Jairo fueron los llamados a filas para intentar reflotar un buque hundido y el coruñés no tardó en armar la pierna y probar el disparo. Alto. Los locales, con permiso de un Castilla cómodo y un mullido colchón de cuatro goles, dieron un paso al frente. Agitó el árbol López de Lerma y Romo introdujo a Concha por un Dacosta desaparecido desde hacía muchos minutos. Y, tras algunos minutos de tregua, a Fortuny le dio, al filo del 70, por aumentar la apuesta al 0-5. Ni se inmutó la grada. Del enfado a la indiferencia, aderezada con momentos de punzante sarcasmo, fue la montaña rusa emocional de una afición que culminó la noche de los horrores con el doloroso peaje de asistir a la debacle sin remedio de un Racing con tintes ya de juguete roto. 

 A la calma habitual pospartido le sucedió un nuevo ramalazo de rabia. Algunos aficionados aguardaron a la salida de los jugadores para recriminarles una temporada con mucha excusa y maquillaje que, gol a gol, se encargó poner negro sobre blanco el Real Madrid Castilla. Y es que, a falta de que el Talavera, que marca el descenso, se mida hoy al Zamora, los ferrolanos se asoman al abismo a solo siete puntos de la zona roja de la clasificación en Primera Federación.

 Ficha técnica

 RACING FERROL: 0

Parera; Mardones, Artetxe, Zalaya (Chema, min 28), Saúl; Fabio, Gorostidi; Álvaro Juan (Jairo, min 46), Pascu (Azkune, min 80), Dacosta (Concha, min 62) y Escobar (Álvaro Giménez, min 46)

 REAL MADRID CASTILLA: 5

Sergio Mestre; Fortea, Joan Martínez, Valdepeñas, Diego Aguado; Fortuny, Cestero (Cristian, min 62), Manuel Ángel (David Jiménez, min 80), Ciria (Rachad, min 68); Palacios (Manu Serrano, min 80) y Jacobo (Bruno Iglesias, min 62).

GOLES: 0-1, min 17: Ciria; 0-2, min 26: Jacobo; 0-2, min 36: Palacios; 0-4, min 45: Pol Fortuny.; 0-5, min 69: Pol Fortuny.

ÁRBITRO: David Cambronero (comité castellano manchego). Amonestó con amarilla a Gorostidi (min 33), Artetxe (min 48) y Zalaya (min 90) en las filas locales y a Joan Martínez (min 41), Valdepeñas ( min 44), Cestero (min 50) y Rachad (min 71) en las visitantes.