Migue Leal, lateral del Racing: «Pido a la gente que no dude; aquí nadie se ha dejado ir»

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

Migue Leal en el banquillo del estadio de A Malata.
Migue Leal en el banquillo del estadio de A Malata. JOSE PARDO

El de Villarreal aborda el bache de resultados del equipo ferrolano, su parecido con Carvajal o su etapa en Holanda con Arjen Robben de compañero

04 feb 2026 . Actualizado a las 23:33 h.

Del submarino amarillo a la fragata verde. Migue Leal (Villarreal, 1997) sabe por experiencia propia lo que entraña para una ciudad como Ferrol que su club pueda ejercer de bandera en el fútbol profesional. Por todo ello, el lateral trata de desterrar el pesimismo y asume que los baches son parte del proceso de crecimiento de un Racing al que, a pesar de todos los contratiempos del curso, se siente orgulloso de poder representar. 

—¿Entiende que el racinguismo vea en el Villarreal el espejo en el que mirarse?

—Sí, sí. Totalmente. Ferrol también es un sitio pequeñito y ese poder estar en el fútbol profesional... eso a la gente la ilusiona. Ese ver ahí al equipo de tu ciudad y disfrutar de partidos importantes.

—Ahora el equipo está fuera del play off, ¿cómo se lidia con la frustración?

—Somos conscientes del club en el que estamos. Nuestra gente se merece lo mejor. Lo que pido es que no duden; que han sido muchos cambios. No han acompañado los resultados, pero nadie se ha dejado ir. Entrenamos cada día para prepararnos, pero es complicado controlar las cabezas de todos. Esto es muy largo, hay que mantenerse unidos y estamos con ganas de volver a jugar en casa. Queremos devolver al equipo a donde se merece e ir a por lo que queda.

—Llevan tres entrenadores, ¿qué tal la gestión del cambio?

—A los que les costará un poquito más es a los más jóvenes, imagino. Yo, por ejemplo, ya tengo experiencias así y lo que creo es que cuanto más unido se encuentre el equipo, más gente esté en el barco, siempre son más fáciles los cambios porque la competición no para.

—Uno de esos jóvenes es un Mardones con el que compite por un puesto...

—Mira, yo lo que creo es que el fútbol es un deporte colectivo y al que no le guste... Siempre está el tabú de los compañeros de la misma posición, que parece que son el enemigo y es todo lo contrario. Hay que llevarse genial con todo el mundo. Eso hace al equipo más fuerte. Solo pueden jugar once y, juegue el que juegue, lo más importante es que el lateral derecho que esté en el campo sea el más competitivo de toda la liga y eso es lo que tenemos que tratar de buscar. Yo con Álvaro puedo hablar de todo.

—Usted tuvo mucho que ver en el fichaje de Gorostidi, ¿se llegó a arrepentir de animarle a venir con lo que pasó después?

—No, no. Para nada. En una temporada de fútbol siempre hay muchos momentos. Obviamente a todos nos gusta que todo vaya siempre genial, pero a veces la vida te pone en situaciones más complejas en las que tienes que aprender y yo no he dudado. Es más, lo hemos hablado los dos, que estamos en un club superbueno y, a pesar de la mala racha y los cambios de entrenador, no hay que dudar. El club engloba más cosas que cómo estemos situados en una tabla en un momento determinado.

—Su parecido con Carvajal es innegable, ¿cómo lleva las comparaciones?

—Lo llevo guay porque, a ver, que me digan que me parezco a un jugador de la selección española, que juega en el Real Madrid y es buenísimo... No me desagrada. Soy Migue, pero es un parecido bueno. No me están comparando, digamos, [ríe] a un dibujo animado.

—¿Cómo fue su paso por la liga holandesa con Robben como compañero?

—A todo el mundo le gusta tener a compañeros así como Arjen Robben, que han vivido tanto y ha jugado partidos tan importantes. Me ayudó mucho porque era el único que hablaba algo de español y me hizo la adaptación mucho más fácil.

—Lleva dos expulsiones este año, ¿le están pesando los nervios?

—Mi manera de jugar y entender el fútbol no ha cambiado y tengo que decir que nunca antes me habían expulsado. Este año han sido por revisión del FVS (apoyo de vídeo). No soy un jugador que vaya al límite o con intención de hacer daño., pero hay que adaptarse a la herramienta. Nada que ver con un tema de estar más nervioso.

El faro de Meirás y una canción relajante, su momento

En estos meses en Ferrol, el lateral ha podido adaptar sus rutinas de relajación a su nuevo ecosistema. Así, aunque confiesa no tener grandes manías o ritos, Migue sí se ayuda de la música para resetear.

—¿Cuál es su canción?

—Me gusta todo tipo de música, pero para dejar la mente en blanco y relajarme y meterme en modo partido me gusta poner Experience de Ludovico Einaudi.

—¿Qué serie le recomendaría a un compañero?

—Estoy viendo Vikingos y me está gustando mucho. Así que esa, que la recomiendo.

—¿Un sitio de Ferrolterra al que llevar a alguien de visita?

—Al faro de Meirás porque en nuestra zona no hay esos paisajes de acantilados así y me gusta. También me encanta pasear por Doniños. Las playas aquí son más salvajes y me encanta escaparme con el coche para tener un momento de paz.

—¿Dónde se daría un homenaje gastronómico en la zona?

—No he ido a muchos sitios todavía, la verdad. Te diría Modesto, que me gusta mucho y el Parrulo. Son los dos sitios así que te diría sin pensar mucho porque siempre que he ido me ha gustado mucho. La comida está buenísima.

—¿Con quién comparte habitación en los viajes?

—Con Dacosta.

—Si pudiese elegir un fichaje, ¿a quién traería?

—Esa es buena pregunta. Necesito pensarla un poco... No voy a decir a un jugador del Bayern, tampoco [ríe]. Diría un amigo, que jugué con él muchos años y tiene una calidad enorme, como Javi Ontiveros.

—¿Cuál es su primer recuerdo relacionado con el fútbol?

—Cuando mis padres me llevaron a hacer las pruebas con el Villarreal. Yo tenía cinco años y me dijeron que era muy pequeño, que volviese al año siguiente. Ese es el primero que se me viene a la mente.