La evolución de la idea en el Racing de Ferrol: un equipo camaleónico y «preparado para todo»

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

JOSE PARDO

El 4-2-3-1 ha dado paso a una suerte de 4-3-3 en los arranques de las últimas dos jornadas, con gran protagonismo ofensivo de los dos laterales

13 may 2024 . Actualizado a las 18:21 h.

La entrega y la idea no se negocian para Cristóbal Parralo, que en las dos últimas jornadas de campeonato liguero —a tenor de la recuperación de la totalidad de sus jugadores de medio campo y de las molestias que arrastra todavía el extremo coruñés Óscar Pinchi —ha apostado por un ajuste del sistema para desarrollar ese modelo de fútbol combinativo y con amplitud del que ha hecho gala desde su llegada al banquillo del Racing Club Ferrol. Así, en las últimos compromisos el técnico ha optado por poblar la sala de máquinas y aumentar el protagonismo ofensivo de sus laterales en una suerte de 4-3-3, que ha desbancado de inicio al 4-2-3-1 que ha sido santo y seña la mayor parte del curso.

Una decisión a la que, ya antes de ser revolucionario a base de no tocar nada tras la derrota ante el Tenerife y jugársela al mismo once, ya aludía el míster: «Nosotros tenemos que estar preparados para tener esa variedad en el juego. Lógicamente sin Señé y sin Chuca esa posibilidad no la podíamos tener. Ahora con Álex, Chuca y Señé, según el partido y lo que creamos que debemos potenciar, así jugaremos. Es una opción que he utilizado otras veces y que creo que puede volverse a utilizar», valoraba antes de volver a situar a Iker Losada y Nico Serrano como falsos extremos y otorgar a Brais Martínez y Cubero las bandas para correr a la ofensiva y equilibrar un medio campo con ADN para hilvanar con Álex López y Chuca —con Jesús Bernal como vigilante y guardaespaldas —situados en la sala de máquinas.

Los hombres de dentro

No obstante, el mediocampista de Jacarilla, que dio muestras de su talento en ciertas fases del partido ante el Tenerife, estuvo algo desdibujado contra el Alcorcón y no logró Cristóbal hallar la superioridad que esperaba en los pasillos interiores.

De este modo,  reajustó el preparador sobre la marcha y dio entrada a Manu Justo, Señé y Héber Pena en la segunda mitad. El dibujo se reconvirtió al 4-2-3-1 habitual y los centros del de Narón — de sus botas partieron las dos llegadas que acabaron en gol —cambiaron el sino del partido.

Con Iker en la mediapunta y más peso que escorado a banda, el Racing aprovechó los centros laterales como baza ofensiva y Josep Señé y Jesús Bernal se entregaron a su papel de distribuidor-llegador y dique de contención al más puro estilo de la primera vuelta.

Un equipo camaleónico que, tras recibir un gol en contra y lograr deshacer el entuerto gracias a la colocación de Nico Serrano para aprovechar un rechace, volvió a cambiar de forma con la entrada de Fran Manzanara que sumó al medio campo un tercer hombre, en esta ocasión con fines más defensivos que en el arranque.

Preguntado en la primera vuelta por una potencial extremo dependencia, a la vista del peso de Carlos Vicente y Héber Pena en fase ofensiva, el preparador indicó que el sistema «lo hacen bueno los jugadores» y la reaparición de sus hombres de dentro frente a la escasa incidencia de Nacho Sánchez, las molestias de Pinchi y la ausencia de Vadillo han obligado al equipo, una vez más, a reconvertirse.