«Mi padre era el mejor»: la definición de Sebito en solo cinco palabras

Trabajador y de buen corazón; así era Eusebio Aldado, el hombre al que el mar se llevó en Marín con solo 53 años


Marín / La Voz

A Eusebio Aldao Rodríguez, Sebito, al que el mar que conocía como la palma de la mano le robó la vida cuando trabajaba como patrón en un remolcador, se le lloraba ayer en muchas casas de Marín. Lo hacía su jefe, Antonio Alonso, que insistía en que «parece que siempre se dice, pero en este caso es cierto, se fue una persona inmejorable». Lo hacían los amigos vía Facebook, que le recordaban como «un hombre excelente, de los mejores, gran padre de familia, el de la eterna sonrisa, el de las bromas...». Pero quien mejor lograba definirle, aunque fuese entre un llanto imposible de contener, era su hija pequeña, Alba. A ella le bastaban cinco palabras para decirlo todo de Sebito: «Mi padre era el mejor», indicaba la joven.

Sebito llevaba veinte años ligado a Amare Marín, la empresa de remolcadores en la que trabajaba. Un accidente segó su vida el viernes durante unas maniobras de arrastre de un buque en aguas de la ría. Se marchó demasiado pronto, con 53 años. Tenía dos hijas, Patricia y Alba. Y estaba casado con Rosa María. A las tres trataban ayer de arropar la familia y amigos. Era difícil encontrar consuelo. Las únicas sonrisas surgían al recordar como era Sebito, desde su carácter bonachón y bromista al buen compañero de trabajo. Un amigo, en Facebook, tocó para él la gaita. Dijo que la única canción posible era La muerte no es el final.

IN MEMORIAM

Eusebio, patrón del «Gaviota»

Siempre es triste el fallecimiento de una persona, más triste cuando esta persona estaba sana y más aún cuando esta muerte es consecuencia de un siniestro de mar. Sentí un gran pesar al leer la noticia en el periódico. Mi tristeza aumentó al saber que era Eusebio el fallecido. A lo largo de mis años de trabajo en el puerto conté con su colaboración para ver los calados de los buques desde el bote o remolcador de turno.

Lo recordaré como un buen profesional y mejor persona, siempre dispuesto a ayudar. Gracias a personas como él ha crecido su empresa. Recuerdo muchas de las ocasiones en las que participó en rescates o salvamentos. Esperamos que la Virgen del Carmen lo lleve a buen puerto. Quiero expresar mis condolencias a su familia y a Amare Marín. Lanzo el deseo de que la próxima embarcación de Amare Marín lleve el nombre de Eusebio.

Rafael Lorente, capitán de la Marina Mercante

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
11 votos
Tags
Comentarios

«Mi padre era el mejor»: la definición de Sebito en solo cinco palabras